Autora: wlanki Título: Mañana de domingo dulce. Fandom: Neon Genesis Evangelion Pairing: Kaworu/Shinji Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, sino que pertenecen a sus respectivos autores. Rating: K+ Advertencias: ¿Slash? ¿Necesita ser advertido aquí? Número de palabras: Unas 970 Resumen: Olor a tortitas recién hechas, mañana de un domingo deliciosamente normal. Nota de la autora: annievongrimm, elegí por fin esta imagen, que tanto me gustó : ) Este fic acabó quedándome muy tonto, pero quería que predominara la sencillez que esta pareja debe transmitir. Que lo complejo es todo aquello ajeno a ellos dos, que ellos, simplemente, son. Me ponía nerviosa hacer un fic sobre uno de tus dibujos, como si temiera fastidiarlo mucho >___< Así que tal vez por ello es porque me quedó tan... tonto. Muy tonto, pero bueno. Todos los KawoShin van en parte por ti, ya lo sabes : ) Así que éste es otro más. Gracias por todo, preciosa : D Feliz Navidad aunque ya suene como raro y espero poder verte a ti y a tus dibujos muchísimo tiempo más ; )
Autora: wlanki Título: Dime, ¿cómo...? Fandom: Axis Power Hetalia. Pairing: USA/Rusia Disclaimer: Nadie me pertenece, los personajes son de sus respectivos autores. Rating: K+ Advertencias: ¿Slash? ¿Necesita ser advertido aquí? Número de palabras: Unas 1430. Resumen: Y ahora, después de tantos años, ¿cómo podrían decirse que nada acabó valiendo la pena...? Nota de la autora: Bien, o_nekoi_o . No sé de Hetalia. Ni siquiera sé de Historia (mi memoria con esta asignatura es demasiado temporal, no me acuerdo de nada de lo que estudié sobre esto en 4º, y mira que procuré no olvidarlo). Tan sólo he leído los fics escritos por ti, (casi= sobre este fandom y sobre esta pareja. Sólo se de sentimientos. Así que te debo una gran disculpa, porque lo que vas a leer no es lo que te esperas leer, ni siquiera se parece remotamente. Finalmente se me quedó algo grande, y no sabía bien por dónde empezar ni cómo hacerlo. Tienes toda la libertad de pedir algo más : ), de verdad, porque sino, no me voy a quedar nada tranquila al saber que no te gustó el resultado. En otra línea de cosas, gracias por todo, o_nekoi_o. Porque eres de las más veteranas en mi f-list y por haberme dado tanta valentía en mis inicios, en seguir en esto del LJ que me ha hecho descubrir tanto. Muchas gracias por todo y, aunque te permitas dudarlo, eres mucho para mí, preciosa ; )
Autora: wlanki Título: - Fandom: Axis Power Hetalia Pairing: Francia/UK, España. Disclaimer: Los personajes pertenecen a sus respectivos autores. Rating: K+ Advertencias: ¿Slash? ¿Necesita ser advertido aquí? Número de palabras: Unas 1490 Resumen: Durante la Guerra de la Independencia en España (1808~1814). Sube al trono español José I, hermano de Napoleón, por imposición de éste, tras provocar la abdicación de unos reyes españoles ahora en Bayona que no saben (ni les importa) que toda una nación está sublevada contra el nombramiento de un rey ilegítimo. Francia quiere España para propagar su imperio, los españoles se resisten a pesar de estar en decadencia e Inglaterra se alía con España con tal de luchar contra Francia. Nota de la autora: Muchas horas de estudiar Historia crean historias en mi cabeza para un mejor estudio : ) , éste es uno de los resultados.
Autor:wlanki Fandom: Neon Génesis Evangelion Claim: Kaworu/Shinji Tabla: Lemon 1 Número: #16 Aroma Rating: T Advertencias: - Título de la historia: 'Hold my hand' Notas de la autora: Alguien me dijo una vez: "Me pregunto, querida Wlanki, qué resquicio le dejas.", y me quedé muy, muy picada por ello. Esa frase me había matado, ¡quería comprobar que le quedaba algo por lo que vivir! Y gracias a eso, salió este capítulo. Así que, alinealghost , aquí tienes tú respuesta : )
Autor:wlanki Fandom: Neon Génesis Evangelion Claim: Kaworu/Shinji Tabla: Lemon 1 Número: #15 Labios Rating: M Advertencias: Lime Título de la historia: 'Hold my hand' Notas de la autora: Sé que me he saltado el #14, pero fue sin querer; como estaba de vacaciones al hacerlo, pensé que ya tenía empezado ese capítulo en casa, así que no me apetecía volver a escribirlo. Y cuando volví, comprobé que sólo tenía la idea en mi cabeza.
Autor:wlanki Fandom: Neon Génesis Evangelion Claim: Kaworu/Shinji Tabla: Lemon 1 Número: #13 Cuerpos Advertencias: - Título de la historia: 'Hold my hand' Notas de la autora: El final feliz sigue prometido, esta historia la comencé hará un tiempo. Para la próxima : ) // Todavía en hiatusmode:on.
Había una vez dos seres totalmente opuestos. Y con opuestos se incluye el significado más amplio de la palabra, ése que pocos pueden llegar a alcanzar. Había una vez cabellos platinos que brillaban con la luz de la luna y les confería ese aspecto mágico que sólo se localizan en los cuentos de hadas y estrellas; había una vez un cabello tan negro, que el ébano era capaz de reflejar la luz del sol mejor que él. Eran caballeros provenientes de tierras por completo distintas, las unas inexploradas, las otras totalmente desérticas. Hablamos de naturalezas totalmente dispares, hablamos de magnificencia y humildad, hablamos de poder y del no saber encontrarlo. Hablamos de sonrisas donde antes había lágrimas, y secuencias que jamás uno de ellos creyó posible. Hablamos de realidades modificadas para ambos.
Había una vez un escenario compuesto por soles cuyas puestas no eran del todo apetecibles, por tierras cuyos cultivos eran olvidados, por gente que sacaba fuerzas de donde no las había. Había edificios que apenas se sostenían en pie, y otros que no se derrumbarían por nada del mundo. Hablamos de una situación temporal definida como ‘un futuro no muy lejano’, donde el día y las horas habían cambiado por completo su significado. Los segundos ya no fluían como arroyos, los minutos estaban tan jodidamente calculados que la perfección que antes guardaban había adoptado concepción de destrucción. Hablamos de una era donde el hecho de que todo fuera posible era el peor enemigo de todos.
Hablamos de dragones de metal, de torreones subterráneos. De princesas desganadas de esperar al príncipe azul, y príncipes azules enamorados de quienes no deberían. Hablamos de padrastros, a la clásica madrastra cruel le salió barba y se le agravó la voz. De una espera indefinida por la hada madrina que jamás llegaría, por esa pizca de magia que habría logrado la felicidad en la sonrisa del mundo, de bailes en palacio reducidos al hilo musical de pasillos blancos. Porque, cuando las calabazas, los lobos, los guisantes y las casitas de chocolate han adoptado su correspondiente posición como fantasía, ¿qué le queda al mundo más que crear un buen muro entre ambos mundos? ¿Qué esperanza tiene el mundo de encontrar un zapatito de cristal perdido en la nada que les queda? ¿Qué cabida hay para las historias de amor?
Y cuando resulta que, por haces del destino, por casualidades, por una cadena prevista, dos personas consiguen alcanzar ese cuento de hadas que siempre quisieron vivir escondido tras los irises de la única persona a la que creen capaces de amar, ¿por qué los happy-endings no son posibles? ¿Dónde quedó el magnífico ‘Y fueron felices para siempre’?
Y, lo más maravilloso del asunto, ¿por qué, pese a todos los infortunios, la patética historia de amor es la más increíble ocurrida sobre la faz de una Tierra en destrucción?
Porque para Shinji, Kaworu es su príncipe aparecido tras noches de tormenta y larga espera, su pequeña salvación acompañada de la mejor de las bandas sonoras creadas. El príncipe que le tendió la mano para bailar en el palacio de su cuerpo, y que siempre estaba ahí para ponerle cualquier zapato o para vestirle, si la situación lo ameritaba. Y él era su princesa, el rango imprescindible, débil ante el más mísero guisante en el camino, con debilidades para pincharse una y otra vez. Y consciente de que esos días con su sonrisa de nombre del otro chico eran el siglo que dormiría el mundo antes de la revolución final.
Sin embargo, para Kaworu, Shinji era su príncipe. A pesar de no tener conocimiento de los magníficos desenlaces de las grandes historias infantiles, había adjudicado los papeles conforme a sus propias sensaciones. Y el rango de jinete a caballo, de salvador, de alguien capaz de haber cruzado un bosque de espinos tan sólo para alcanzarle, era adjudicado sin temor a dudar a su Shinji. Porque él, sin inmutarse, le había dado la vida que jamás tuvo; y eso era más que ningún príncipe era capaz de hacer.
Hablamos de cuerpos distintos, de cuerpos celestes y cuerpos celestes. Hablamos de historias de amor que comienzan en donde comenzó aquella vez la chispa de magia en los ojos de Shinji, hablamos de nudos que tienen solución en los recónditos pasajes de los amantes. Hablamos de manos, de pies, de ombligos, de espaldas, de cuellos y de narices; todo bien unido para formar a los protagonistas que conformarán la más brillante de las actuaciones en directos. Hablamos de cuerpos con carácter de triunfadores, frente a todo. Hablamos de simples cuerpos liberados en medio de un bosque mágico de sueños, con la ventaja del secreto.
Érase una vez una historia que jamás llegó a narrarse. Érase dos príncipes azules que comieron perdices sin importarles que su final feliz jamás llegaría. Y dejemos brujas y lobos para otra ocasión, la narrada siempre será una historia brillante libre de sombras. Clara y sencilla, como los sentimientos de ambos protagonistas.
Autor:wlanki Fandom: Neon Génesis Evangelion Claim: Kaworu/Shinji Tabla: Lemon 1 Número: #12 Necesidad Advertencias: Angst. Spoilers del final del capítulo 24 del anime, tomo 11 del manga. Título de la historia: 'Hold my hand' Notas de la autora: 3/3, 1/3 de la apuesta completada...
Le estrangula con sus propias manos. Siente en las yemas de sus dedos el último palpitar que su pobre corazón atina a ofrecerle, siente que la sangre ya no fluye como antes. Ya no escucha sus respiraciones. El cuerpo cae inerte, cae sin vida, cae hasta las profundidades del abismo que él mismo ha creado al matarle. Y aún ahí, en la penumbra del saberse asesino del sexto sentido que le faltaba a su vida, ve su sonrisa, su inigualable mirada, su voz reclamándole…
Shinji despierta, sus sábanas se quejan de la humedad concentrada por el sudor del pelinegro, pero él prefiere alejarse de los rastros de pesadilla que aún acuden a su encuentro. La noche ofrece una visión preciosa de las estrellas, pero él no presta atención a ellas. Su habitación, la calma, la tranquilidad, y los pasos de Pen-Pen en el exterior son lo único para que Shinji vuelva a la realidad que tiene entre manos. La vida a la que no puede escapar.
Se lleva sus manos a su cabeza, cierra los ojos y concentra toda su fuerza para no gritar de la desesperación. Porque la calma de la habitación no puede ser violada, porque Misato no puede saber lo mucho que le echa de menos. No puede darse cuenta de que ha perdido lo más importante en su vida, porque si lo hace, su soledad se perderá para siempre con sus preguntas. ¿Estás bien? ¿Quieres algo? No quiere soportar palabras de ese tipo.
¡Está bien! ¡¿Es que no lo ven?! ¡Está bien!, todo va bien, todo debe ir bien, todo…
Se levanta de la cama, se ha olvidado de soñar. El frío del suelo es el único que actúa como él quiere que actúe la gente a su alrededor. Se queda ahí en medio, y se da cuenta de que no tiene adónde ir ni adónde regresar. Está en medio de una nada que no empieza y no acaba, está en medio de lo que alguna vez llamo vida, pero que ahora le cuesta encontrar semejante definición. Lo suyo ya no es vida, lo suyo es vagar y defender algo que no quiere defender.
Porque el dolor acontecido al estar Asuka medio muerta parecía haber menguado, sólo si tenía la posibilidad de perderse en los brazos de su mitad. Porque la irrevocable sensación de que había perdido a Rei y estaba solo, parecía difuminarse si las palabras de su chico llegaban a sus oídos. Porque la presión de saberse hijo de alguien que jamás lo reconocería como tal parecía importarle poco con saber que para Kaworu lo era todo.
Pero ahora, en la soledad de una habitación sin compartir, con el sonido incesante de los grillos afuera, con la opresiva sensación de un final inminente y con las manos manchadas de sangre, ahora, ahora que es cuando más le necesita,¿por qué no tiene a Kaworu con él? ¿Por qué las cosas tuvieron que suceder de esa única manera? ¡¿Por qué es imposible encontrar la jodida felicidad de una vez por todas?!
- ¿Por qué…?
No le queda voz, se le escapó con las últimas palabras del chico. No le quedan fuerzas, huyeron tras haber acometido la destrucción de ambas almas. No le quedan miradas, quiere reservar la última que vio de su chico. No le queda nada, y sin embargo, la nada es lo único que le queda. La nada y los recuerdos tormentosos de algo que fue, cuando ambos no pensaban en nada más que en vivir.
¿Qué era lo que Kaworu repasaba mentalmente entonces? ¿Por qué se lo ocultó hasta el mismísimo final? ¿Quién decidió por él todo aquello? ¿Y por qué diablos había tenido que dar muerte él a su persona, siendo que jamás en aquellos días lo pensó siquiera? ¿Por qué siempre acabamos tan jodidamente atraídos de la única persona que no es para nosotros? Y después de tantos días juntos, ¿por qué a Kaworu no le faltó ni un segundo el brillo en sus ojos al verle? ¿No se suponía que era el malo? Entonces los malos, ¿también se enamoran?
Y en ese cúmulo de sentimientos en contra de todo lo que una vez creyó y probó, no duda ni un instante que lo que le profesaba su peliblanco era completamente cierto. Porque si se permitiese dudarlo, entonces sí que nada le aferraría a la vida que se le escapa.
Porque le necesita, necesita su sonrisa, sus brazos, necesita su pelo y su aroma. Necesita más que nunca sus palabras tranquilizadoras, necesita no saberse solo en el mundo. Necesita follar hasta que amaneciera, necesita las ojeras que compartían a escondidas y con risas la mañana siguiente. Necesita un tranquilo… que se escape de sus labios, necesita correr y perderse en la libertad con él. Necesita de vuelta aquellos días en los que nada iba a cambiar, en los que todo iba a ser para siempre.
Le necesita a él, con sus ganas de todo y de no hacer nada a su lado. Necesita a Kaworu para recordarle que todo irá bien, pase lo que pase.
Ya nada irá bien, porque pasó. Kaworu no volverá, él se encargó de hacerlo posible por el bien del mundo, por el bien de todos menos de él. Ése es su castigo por no pertenecer jamás a nada. Por creerse impune, valiente e inmortal sin nadie más que su chico. Por creerse que se libraría del fin del mundo.
Cae al suelo, no tiene ni fuerza para llorar. Pierde la mirada por la ventana y sueña para que, en algún punto del Universo eterno, Kaworu reciba sus palabras. Entonces se arrepiente de no haberle dicho en vida tanto que quería haber pronunciado. ¡Decirle que le amaba!, porque seguro que Kaworu se perdió en el vacío sin ni siquiera saberlo. ¡Kaworu, entérate!, entérate donde quiera que estés, que el moreno te amó tanto como para haber cometido el acto de acabar tu vida.
Shinji llora, arrodillado en el suelo. Shinji llora porque ya no hay razón de mantenerse de pie, ya no hay razón de absolutamente nada. El contacto con sus manos abrasa de lo frías que están, intenta culpabilizar a sus manos de lo que debería culpabilizarse a él.
¿Por qué acabó doliendo tanto intentar salvar lo último de mundo a lo que nos intentamos aferrar…?
Autor:wlanki Fandom: Neon Génesis Evangelion Claim: Kaworu/Shinji Tabla: Lemon 1 Número: #11 Pasión Advertencias:Demasiado fluffy xD Título de la historia: 'Hold my hand' Notas de la autora: 2/3
Eran seres de tormenta, de pasión y de respiraciones tranquilas. Tenían aquello que poca gente logra conseguir, ese cielo en tierra que se ansía desesperadamente sin tiempo para comprenderlo. Poseían ese minúsculo espacio vital que correspondía a su mundo, y ajeno a él, todo aquello que les quedaba por vivir y explorar. Shinji y Kaworu tenían la mejor de las relaciones, porque la suya se basaba en la pasión sumada al fuego interno de querer descubrir al lado de una segunda opinión que siempre aceptarían gustosos.
Kaworu significaba pasión en el diccionario de Shinji, al igual que Shinji se traducía por apasionado en el idioma del peliblanco. Había pasiones disfrazadas en la mirada de ambos pares de ojos, pasiones que quedaban reveladas una buena noche de tormenta audaz. Había pasión en los besos, en la desnudez, en la ropa caída en el suelo; en las caricias, embestidas, suspiros y gemidos, en los gritos, movimientos, roces y éxtasis. Había pasión, mucha pasión que supieron canalizar juntos, a la que aprendieron a dar rienda suelta juntos y por la que vivirían eternamente juntos.
Pero había otras clases de pasiones, pasiones que tenían que ver mucho más allá del deseo sexual que se profesaban ambas miradas.
Había pasión por la música que se traducía por la manera en la que ambos se conocieron. Las notas que le marcaron el camino al peliblanco, la canción que salía de los labios de su Kaworu. La puesta de sol en el lago, el momento que lo significó todo sin apenas haberlo previsto. Y después, en el silencio que invadían sus siluetas una de tantas noches, se permitían recordar aquello como la mejor escena que pudo haber existido nunca. Su escena, únicamente de ambos.
Había pasión por ser libres, por vivir únicamente de la manera que ellos quisieran. ¿Quién había sido aquel que no apostó por ambos? ¿El que dijo que estaban destinados a no ser felices, a jamás encontrar nada en su vida? ¿Quién fue el gracioso que preveía en ellos la soledad más auténtica? ¿Quién dijo que nunca saborearían la libertad cogidos de la mano?
¡Libres! Había veces en las que Kaworu cogía la mano de Shinji y echaba a correr rumbo al laberinto de las instalaciones. En esas ocasiones, Shinji se limitaba a no dejar que se soltara, a seguir su ritmo, sus respiraciones, su risa repentina y sus ganas de volar muy lejos. Corrían, y sus corazones palpitaban al unísono, dentro de una corriente de sensaciones que tenían por clave el deseo de escapar juntos de todo aquello.
Porque había pasión difuminada en el viento, había pasión en los paisajes desérticos, en las nubes solitarias, en las sonrisas tranquilas de Kaworu. Esa pasión que no encuentra un mejor nombre para ser llamada, la que nacía en el sonrojo de Shinji y moría con los pasos marcados a la vez. Había ganas, ganas de no perderlo todo, de mantenerse así para siempre. Había ganas de correr para siempre a su vera, a su lado, en el único sitio que ambos se encontraban bien.
Porque mientras uno mentía para hacer que la historia tuviera más páginas, el otro procuraba ponerle palabras a esa historia, a ese sentimiento, a esa sensación.
Sus pasos acelerados siempre les conducían al exterior, a ese pedacito de cielo azul y agua tranquila que se apreciaba desde una de las amplias terrazas. Solos, porque nadie se preocupaba ya de salir a comprobar que el mundo no merecía tanto la pena, solos porque no invitaban a nadie más. Se habían convertido en dependientes de los momentos a solas, de sonrisas a solas. Como dos estúpidos enamorados que conocían por primera vez qué era todo aquello.
Y Shinji corría, el apasionado quería acercarse a la barandilla. Y Kaworu le seguía, y la pasión con él. Se besaban, bajo el sol, bajo la luna, bajo la lluvia y las estrellas, enfrente del lago o de la pared. Se besaban, y cuando lo hacían procuraban imaginar qué hubiera sido del mundo si nada de aquello hubiera pasado, si no se hubieran llegado a conocer jamás. Y entonces, sólo entonces, la pasión acumulada en ambos pechos se transformaba en gratitud, en ganas de más y deseos de todo. Porque no eran más que chicos condenados a la destrucción si el otro no hubiera tomado el papel correspondiente en sus vidas.
Había veces que Kaworu le acorralaba contra la pared de la terraza, y aquel encuentro de cuerpos concluía cuando la noche había caído y el frío no se podía soportar. En esas ocasiones, acababan perdidos en la habitación de uno de ellos, alejados de preguntas y voces, de pasos e inquietudes.
Pero había veces que se quedaban a saborear la libertad, asomados como reyes del mundo que se creían por unos instantes. Dueños del cielo, del suelo, de las nubes e incluso de las personas. Se creían dominantes sobre todas las cosas que ahora nublaban sus sentidos, se creían maestros de ceremonia del transcurso de la vida. Se lo creían todo y más, y todo por haber saboreado a tiempo lo que suponía estar junto a alguien.
Aquellos días juntos fueron como un bucle en el tiempo, de ello pensaría Shinji más tarde. Como un regalo otorgado por la vida, unos días en los que tan sólo lo importante residía en la sonrisa ajena. Y en los que había momentos que jamás se volverían a repetir, en los que aprendieron a buscar el sabor al aire de la mañana.
Porque la pasión más intensa que pudieron ambos llegar a sentir jamás, era ésa que les obligaba a desear vivir una y otra vez cada momento, cada sensación y cada palabra. Había pasiones, pero la de vivir como entonces, superaba a las demás.
Autor:wlanki Fandom: Neon Génesis Evangelion Claim: Kaworu/Shinji Tabla: Lemon 1 Número: #10 Corazón Advertencias: - Título de la historia: 'Hold my hand' Notas de la autora: 1/3
Autor:wlanki Fandom: Neon Génesis Evangelion Claim: Kaworu/Shinji Tabla: Lemon 1 Número: #09 Caliente Advertencias:Lime Título de la historia: 'Hold my hand' Notas de la autora: De repente, se me planteó una cuestión existencial. ¿Hay cámaras en Dharma Nerv?