Las cartas encima de la mesa. Que después ningún trabajador o trabajadora se sorprenda y se eche las manos a la cabeza.
Catalogar de ^cancer* las bajas laborales define muy bien al personaje y ya excede de una falta de sensibilidad.
Quien llama “cáncer” a las bajas laborales y propone que los trabajadores enfermos cobren menos deja claro de qué lado está.
Nosotros estamos del lado de quienes madrugan, trabajan y merecen protección cuando la salud les falla.
Los derechos no se recortan. Se defienden.


