No hay una manera suave de decirlo, ni una forma de prepararse para escuchar algo así.
Comparto esto porque no quiero esconderme, porque este momento forma parte de mi vida, y es lo que me toca atravesar.
Dios me ha dado una calma que no sabía que tenía, y el amor de mi madre, de mis amigas, de los míos, me da fuerza cada día.
Gracias a Dios, y a cada persona que está conmigo en este camino.
Iré compartiendo más. Gracias por estar, por leer, por sentir conmigo. 🤍