"¡Qué ruina de función!" puede parecer una comedia agradable y fácil. Pero es muy difícil de hacer, dificilísimo tanto hacer que funcione como un reloj en el acto 1, como en la funcion en el acto 2 que queriendo vaya saliendo mal todo. Realmente complicada. Pensemos que la cinta se plantea un reto: vamos a conocer una obra de teatro al dedillo y, aquí está el detalle, la volveremos a ver repetida en diferentes circunstancias. Y jamás se hace pesada,…