Esperé más de 6 años esta película y no es casual que llegué en este momento. La humanidad lleva años atascada en un estado transitorio, sin destino. Eso es un espacio liminal. La sensación de extrañamiento que nos generan los Backrooms no es ajena, es la misma que aparece cuando miramos nuestra propia realidad y no la reconocemos del todo. Familiar y extraña al mismo tiempo. Un momento donde el pasado no terminó y el futuro no arrancó.
Las ventanas…