《Siendo incapaz de poner en palabras lo mal que se siente al respecto, se limita a observarlo. Lo espía por encima de su hombro mientras se lamenta en silencio. Sabe que lo arruinó y a medida que los días se van sucediendo uno tras otro se vuelve cada vez más difícil. Lo ve interactuar con el resto, con el desparpajo habitual que lo caracteriza. Sonríe, bromea, habla hasta por los codos. Sigue siendo él y lo extraña.
- ¡Hey, Logan! -una voz lo toma por sorpresa, obligándole a voltearse casi de inmediato. Allí, de pie frente a él se encuentra Morph con dos tazas de humeante café en cada mano.-Toma. Preparé uno para tí -le sonríe.》





