Crítica del Búfalo de la Noche, por Beatriz Kurashima

Algunos de los temas que plantea esta obra parecen salir de una especie de submundo. Por ejemplo: la árida relación entre padres e hijos, la fragilidad mental de un ser humano o las relaciones románticas enfermizas. Eso sucede por el hecho de que nos obsesionamos con la imagen que queremos mostrar, por no querer lidiar con la incertidumbre o porque nos aferramos a un idealismo casi inexistente.

Un triángulo amoroso: Gregorio, Tania y Manuel

El personaje de Gregorio permite percibir qué tan frágil es una persona. A través de los altos y bajos de su esquizofrenia vemos asomos de su personalidad, pues justamente Gregorio es una persona y no únicamente un enfermo. Usando el peso de la traición, logrará perseguir a su amigo Manuel, incluso después de suicidarse, conduciendo así una buena parte de la trama sin estar presente en el arco dramático.

Tania, la novia de Gregorio, es su vínculo a la vida. Al mismo tiempo, Tania ocasiona que Manuel deje su locura apropiarse de su vida. Este personaje femenino es misterioso : Tania desaparece un par de veces, mantiene una relación con Gregorio sin que Manuel sepa y convierte a Manuel en un traidor. Lo que es encantador de este personaje es que Tania no cede a los chantajes afectivos, incluso los de Manuel.

Manuel, como narrador protagonista, no narra solo los hechos, sino nos narra los sentimientos, que pueden ser los suyos o sobre alguien que se lo opina, sea de la narrativa principal, sea de hechos de una vida urbana o también explicando cómo un personaje desarrolla determinado rasgo de personalidad usando flashbacks.

Manuel nos narra cómo acompañó la caída de Gregorio en el pozo de la esquizofrenia desde la línea de la obsesión, tejida a través del poder del búfalo de la noche y de Tania. Manuel siguió su relación con Tania, aunque fuese la novia de Gregorio. Sin embargo, Manuel recibe pruebas cotidianas a lo largo de la novela de que estaba envuelto en un triángulo amoroso que desconocía. Lo que no fue el caso de Gregorio.

Ya Jacinto Anaya es la herramienta para la venganza de Gregorio. Sin embargo, Anaya usa el poder que tiene para darle un fin a Manuel y a todo el ciclo narrativo sin permitir algo que puede desencadenar un sufrimiento en su contra, aunque haya la gana por parte de Manuel.

El Búfalo de la Noche nos prueba que las marcas de los juegos psicológicos, las obsesiones, la violencia, la agonía y los amores quedan presentes en la vida por un largo tiempo. Cabe preguntarse si hay personas exentas del Búfalo de la Noche — del submundo por decirlo de algún modo — o simplemente se engañan tal como Manuel miente en su declaración de los hechos a la policía.