Francisco de Borja; el tratado latino de los Escritores de la Compañía, la Cisma de Inglaterra, el Príncipe Cristiano y el Flos Sanctorum, ó Vidas de los Santos del año, por las que es mas generalmente conocido.
Destinado á representar un alto é importante papel en la Iglesia, amenazada del cisma, y de las armas de los novadores, tomó el hábito en el Conveato de San Pablo de Valladolid de la Orden de Predicadores.
Doña Pacha, a vueltas de sus entusiasmos con las virtudes y angelismo del curita, y en fuerza acaso de su misma religiosidad, estuvo a pique de caer en un
cisma: muchísimo admiraba a los sacerdotes, y sobre todo al Rector del Seminario; pero no le pasaba ni envuelto en hostias eso de que no se le diese beca a un ser como Damián, a ese pobrecito desheredado de los bienes terrenos, tan millonario en las riquezas eternas.
Tomás Carrasquilla
EL famoso
cisma que bien pronto dividió la Europa en dos partes irreconciliables, y que haciendo cesar la unidad y la veneración hacia los superiores espirituales, echó por tierra la obra que, fundada por San Pablo, se había elaborado lentamente en la edad media; este
cisma, cuya bandera fue la del derecho del libre examen, nació precisamente en el tiempo en que los conquistadores marchaban a apoderarse de su presa.
Gabino Barreda
Parapetado en esta criminal mentira y ayudado por esa pérfida propaganda, logró Carranza hasta hace poco tener extraviada a la opinión y producir un cisma en el campo revolucionario.
Y si alguno de vuestros hijos oyere misa de sacerdote insurgente o recibiere sacramentos, lo declaramos también excomulgado vitando, por cismático o cooperador del
cisma político y religioso».
Ricardo Palma
Los que entregaron sus libros temiendo la prisión y aun la muerte, fueron considerados por los demás como apostatas sacrílegos; y se les dio el sobrenombre de traditores de donde viene la palabra traidores; y muchos obispos opinaron que era necesario volverlos a bautizar, lo que causó un cisma espantoso.
«La unidad de la Iglesia debe ser considerada bajo dos aspectos: primero, el de la conexión mutua de los miembros de la Iglesia o la comunicación que entre ellos existe, y en segundo lugar, el del orden, que liga a todos los miembros de la Iglesia a un solo jefe(69). Por aquí se puede comprender que los hombres no se separan menos de la unidad de la Iglesia por el cisma que por la herejía.
Y entre los Congresos inicuos ocupa lugar preferente el Congreso del Contrato Grace, el Congreso descaradamente venal, el Congreso que por una especie de cisma produjo a la Unión Cívica.
Artículo 1.- La Religión Católica Apostólica Romana será la única que adopte como adopta esta República, sin que ninguna otra en tiempo alguno pueda consentirse bajo ningún pretexto, y antes bien por sus moradores, y por el Gobierno será perseguido todo cisma que pueda manchar la pureza de su santidad.
Acude, vuela, que la gente misma Que tú de aquí arrojaste quiere ahora, esperanzada en nuestro interno cisma, y ufana porque fácil vencedora fue en Tetuán de la bárbara Morisma, de nuevo ser nuestra feroz señora, y apagar en nosotros la sed de oro que hartar no pudo en el vencido Moro.
«Se señala como diferencia entre la herejía y el cisma que la herejía profesa un dogma corrompido, y el cisma, consecuencia de una disensión entre el episcopado, se separa de la Iglesia»(70).