Abstract
Los idealistas alemanes creían que una reflexión filosófica no era posible independientemente de la crítica ilustrada y, aunque se mantuvieron alejados de ciertos aspectos de dicha crítica, en general aceptaron los resultados de la sacudida racionalista en el campo de la religión, la metafísica, la ética, la estética, las ciencias naturales y las ciencias sociales, como la economía y el derecho. La Ilustración alemana se había alejado sin duda de la Ilustración francesa, y el vitalismo se había enfrentado al mecanicismo; sin embargo, esta primera revisión de la Ilustración no había debilitado sus principios. Los idealistas alemanes fueron más allá, proclamando la primacía de la libertad por encima de la razón y el carácter fundamental de la ética. El autor analiza ese proceso basándose en un comentario del programa más antiguo del sistema del idealismo alemán y de las obras de Hegel.