Abstract
En diversas religiones o filosofías, sobre todo aquellas de tendencia oriental, el Silencio ha sido un punto de partida para poder entablar un diálogo con lo Sagrado, lo Trascendente, o Dios, y un elemento esencial de la experiencia hierofánica. En este artículo se expone que tres creencias espirituales enraizadas en el mundo oriental: judaísmo, islamismo sufí y taoísmo, convergen en la idea del Silencio como un metalenguaje donde lo Sagrado se manifiesta. A pesar de la divergencia doctrinal que existe entre dichas religiones, el Silencio genera en sus practicantes una experiencia abrumadora ante algo que los trasciende, trastocando lo más íntimo de su ser y que en el lenguaje convencional les es difícil expresar.