Abstract
El documento analiza la crisis contemporánea de la relación entre autoridad y confianza como ejes del poder y la legitimidad a partir de Max Weber y Michel Foucault. Desde Weber, la autoridad es dominación legítima basada en la creencia en la legalidad, la tradición o el carisma, mientras que la confianza institucional convierte la obediencia en aceptación voluntaria y estable. En contraste, Foucault concibe el poder como una red de relaciones que produce subjetividades y regula conductas mediante dispositivos de saber, disciplina y seguridad. Así, la autoridad se desplaza del mando visible hacia prácticas de gubernamentalidad que orientan la acción desde la libertad y la autorregulación. La comparación revela una transición desde una legitimidad centrada en normas e instituciones hacia otra basada en la gestión del comportamiento y la producción de verdad, clave para reconstruir confianza pública y sostener la legitimidad democrática.