Abstract
Este trabajo presenta la Nomofísica como una nueva disciplina que estudia los isomorfismos estructurales de estabilidad en sistemas complejos. Se introduce el Criterio Ontológico Mínimo (COM) y el Teorema de la Inconsistencia del Poder Absoluto (TIPA), los cuales postulan que cualquier sistema monádico (centralizado y sin alteridad) está condenado a la saturación cognitiva y al colapso ante el aumento de la entropía.
Frente a la fragilidad de la Mónada, proponemos el Modelo Dioscúrico, una arquitectura basada en la Tensegridad Funcional que utiliza la divergencia informativa (medida mediante la Divergencia KL) como un cable de tensión estructural. A través de un Benchmark de Resiliencia Estructural e implementaciones en modelos de lenguaje (LLM), demostramos que la dualidad asimétrica y el Veto Estructural permiten una estabilidad operativa superior en entornos de alta incertidumbre (OOD). Este enfoque desplaza el problema de la "Alineación de la IA" desde la ética normativa hacia la integridad arquitectónica, proponiendo que la prudencia sistémica es una propiedad emergente de la tensión entre opuestos.