Abstract
El presente artículo se interesa por los retratos fotográficos. Para ello, se considera la propuesta visual de Lariza Hatrick –artista lesbiana argentina dedicada a retratar la comunidad sexo-disidente que ella misma habita–. Aquí interesa el modo en que sus retratos dan cuenta de la irrupción de los cuerpos como lugar ontológico de contestación política no reductible al plano de la significación. En esta dirección, se recorren algunos vínculos entre identidad y representación a partir del trabajo precursor de Michel Foucault, de la mirada queer de Judith Butler y de las conocidas fotografías de Cindy Sherman. Finalmente, se realiza un contrapunto entre, por un lado, estas aproximaciones teóricas y estéticas, y, por otro lado, el registro ontológico que anida en las fotografías de Hatrick –aquí ponderadas como soporte donde reverbera lo abyecto, es decir, una alteridad radical que circula en una materialidad corporal que desborda todo marco normativo.