Abstract
Nuestro artículo pone de relieve como, desde el punto de vista de la fenomenología de la corporalidad —tal como se desarrolla especialmente en las obras de Edmund Husserl, Maurice Merleau-Ponty y Drew Leder—, la respiración ocupa una posición de bisagra entre el cuerpo visceral y el cuerpo estesiológico y expresivo, entre las dimensiones voluntarias e involuntarias, conscientes e inconscientes, interiores y exteriores del ser humano. Esta constatación nos permite, por un lado, mostrar la intrínseca conexión entre respiración y vida, en su sentido más básico, y, por otro lado, como sustrato prepersonal de la vida personal, tener en cuenta cómo la respiración se modula, se transforma o se sublima en las formas más complejas de la existencia individual. A partir de estas consideraciones, vemos en el gozo de respirar una forma fundamental de experimentar el gozo de vivir en su sentido más genérico y —a la vez— arquetípico. Nuestra reflexión desemboca, finalmente, en la consideración de tres aspectos o dimensiones fundamentales implícitos en la experiencia de la respiración y que ofrecen una vía para explicitar en qué puede consistir el gozo de respirar como gozo de vivir: el gozo de la conexión uno-todo; el gozo del intercambio entre el interior y el exterior, y el gozo de la amplitud de la existencia.