Arbor 202 (815):3110 (
2026)
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Abstract
Desde las últimas décadas del siglo XX, el auge de las tecnologías digitales ha sido acompañado de cierto tecno-optimismo acerca de sus posibilidades y beneficios. Sin embargo, a partir de mediados de la década de 2010, han comenzado a surgir discursos alternativos cuestionando el imaginario occidental del progreso tecnológico digital. Entre los discursos críticos, han ganado fuerza aquellos que vinculan estas tecnologías con lo que se ha llamado el «colonialismo digital». Sin embargo, en los crecientes estudios acerca del término, éste no se emplea de manera unívoca, sino que ha acabado por convertirse en un término polisémico con a menudo matices y acepciones contradictorias. Con el objetivo de esclarecer y sistematizar los distintos usos que se hacen de él, en este artículo se realiza una revisión de alcance de la literatura académica sobre el «colonialismo digital». Tras la revisión, se distinguen tres posturas asociadas a tres usos diferenciados: (1) la postura metafórica o ahistórica, que establece paralelismos entre la extracción de recursos naturales y laborales y la extracción de datos; (2) la postura secuencial o por etapas, en referencia a un nuevo orden colonial con nuevas geografías y agentes implicados, situando en un lugar central a las grandes tecnológicas; y (3) la postura continuista o decolonial, que traza una prolongación entre el dominio histórico colonial y el dominio ejercido por y a través de las tecnologías digitales. Se concluye proponiendo una serie de sugerencias para el uso del término en aras de mayor claridad y precisión en los debates, pero también de mayor justicia histórica y global: mientras que la postura continuista hace un uso adecuado y prolífico del término, la postura metafórica debiera sustituirlo por «extractivismo de datos» y la postura secuencial por «colonialidad digital».