Abstract
Este artículo propone una reformulación del equilibrio reflexivo amplio, concebido originalmente por John Rawls y posteriormente evocado por eticistas y teóricos de la bioética, la neuroética y, más recientemente, la ética de la inteligencia artificial, con el objetivo de promover un igualitarismo interseccional (socioeconómico, de género, racial-étnico, ambiental) a través de la inclusión digital. Se argumenta que solo desde una perspectiva decolonial de la teoría crítica, combinada con una visión ecofeminista de la sostenibilidad, se puede recurrir al equilibrio reflexivo para remediar el llamado déficit fenomenológico de las teorías normativas y naturalistas, evitando el normativismo de los modelos principistas y el reduccionismo de los modelos eliminativistas y fisicalistas.