Suma teol�gica - Parte Ia - Cuesti�n 92
Sobre el origen de la mujer
Art�culo 1: Al producir las primeras cosas, �debi� o no debi� ser hecha la mujer? lat
Objeciones por las que parece que la mujer no debi� ser hecha en la primera producci�n de las cosas:
1. Dice el Fil�sofo en el libro De Generat. Animal: La mujer es un var�n frustrado. Pero en la primera creaci�n de las cosas no era conveniente que hubiera nada frustrado ni imperfecto. Por lo tanto, en la primera instituci�n de las cosas no debi� ser hecha la mujer.
2. El sometimiento y el empeque�ecimiento fueron consecuencia del pecado. Pues despu�s del pecado se le dijo a la mujer: Estar�s sometida al var�n (G�n 3,16). Y Gregorio dice: En aquello en que no pecamos todos somos iguales. Pero, por naturaleza, la mujer es inferior al hombre en dignidad y en poder. Pues el agente es siempre m�s digno al paciente, como dice Agust�n en XII Super Gen. ad litt. Por lo tanto, la mujer no debi� ser hecha en la primera producci�n de las cosas antes del pecado.
3. Hay que evitar las ocasiones de pecado. Pero Dios previ� que la mujer ser�a ocasi�n de pecado para el hombre. Por lo tanto, no debi� crearla.
Contra esto: est� lo que se dice en G�n 2,18: No es bueno que el hombre est� solo; hag�mosle una ayuda semejante a �l.
Respondo: Fue necesaria la creaci�n de la mujer, como dice la Escritura, para ayudar al var�n no en alguna obra cualquiera, como sostuvieron algunos, ya que para otras obras pod�an prestarle mejor ayuda los otros hombres, sino para ayudarle en la generaci�n. Esto aparece de forma evidente si nos detenemos ante los modos de generaci�n que se dan en los vivientes. Hay vivientes que no poseen en s� mismos la capacidad generativa activa, sino que son engendrados por un agente de distinta especie. Ejemplo: Las plantas y los animales que son engendrados sin seminaci�n a partir de la materia convenientemente dispuesta, por medio de la potencia activa de los cuerpos celestes. Otros poseen unidas la potencia generativa activa y pasiva. Ejemplo: Las plantas que se reproducen a partir de la semilla. No habiendo en ellas una funci�n vital m�s digna que la generaci�n, es preciso que en ellas est�n en todo tiempo unidas la potencia pasiva y la activa de la generaci�n. En cambio, la potencia generativa activa de los animales perfectos reside en el sexo masculino, y la pasiva en el femenino. Porque en ellos hay operaciones vitales m�s dignas que la generaci�n, a las que se ordena principalmente su misma vida, en los animales perfectos no siempre est�n unidos el sexo masculino y femenino, sino solamente durante el coito, de modo que por �l resulta una sola cosa de la uni�n del macho y de la hembra, al igual que en las plantas siempre est�n unidas la potencia masculina y la femenina, aunque a veces una est� en mayor proporci�n que la otra. Por su parte, el hombre se ordena a una operaci�n vital m�s digna a�n: entender. Por eso, en �l era conveniente una mayor distinci�n de ambas potencias, de modo que la hembra fuese hecha separadamente del var�n, y, sin embargo, se unieran carnalmente para la generaci�n. As�, inmediatamente despu�s de la formaci�n de la mujer, se dice en G�n 2,24: Ser�n dos en una sola carne.
A las objeciones:
1. Considerada en relaci�n con la naturaleza particular, la mujer es algo imperfecto y ocasional. Porque la potencia activa que reside en el semen del var�n tiende a producir algo semejante a s� mismo en el g�nero masculino. Que nazca mujer se debe a la debilidad de la potencia activa, o bien a la mala disposici�n de la materia, o tambi�n a alg�n cambio producido por un agente extr�nseco, por ejemplo los vientos australes, que son h�medos, como se dice en el libro De Generat Animal. Pero si consideramos a la mujer en relaci�n con toda la naturaleza, no es algo ocasional, sino algo establecido por la naturaleza para la generaci�n. La intenci�n de toda la naturaleza depende de Dios, Autor de la misma, quien al producirla no s�lo produjo al hombre, sino tambi�n a la mujer.
2. Hay un doble sometimiento. 1) Uno servil, por el que el se�or usa de sus s�bditos para su propio provecho. Fue introducido despu�s del pecado. 2) Otro, econ�mico o civil, por el que el se�or emplea a sus s�bditos para la utilidad y bienestar de los mismos. Este �ltimo habr�a existido tambi�n antes de darse el pecado, ya que no habr�a organizaci�n en la sociedad humana si unos no fueran gobernados por otros m�s sabios. Este es el sometimiento con el que la mujer, por naturaleza, fue puesta bajo el marido; porque la misma naturaleza dio al hombre m�s discernimiento. Tampoco la desigualdad de los hombres est� excluida por el estado de inocencia, como se dir� m�s adelante (q.96 a.3).
3. Si Dios hubiera quitado del mundo todas las cosas que sirvieran al hombre de ocasi�n de pecado, este mundo quedar�a imperfecto. No es justo destruir el bien com�n para evitar un mal particular; especialmente porque Dios es tan poderoso que puede ordenar cualquier mal al bien.
Art�culo 2: La mujer, �debi� o no debi� ser hecha del hombre? lat
Objeciones por las que parece que la mujer no debi� ser hecha del hombre:
1. El sexo es com�n al hombre y a los dem�s animales. Pero, en �stos, las hembras no fueron hechas de los machos. Por lo tanto, tampoco en el hombre debi� suceder esto.
2. Dos cosas de la misma especie poseen la misma materia. Pero el hombre y la mujer son de la misma especie. As�, pues, como el var�n fue hecho a partir del barro, de lo mismo debi� ser hecha la mujer, y no del var�n.
3. La mujer fue hecha como ayuda del hombre para la generaci�n. Pero la excesiva proximidad inhabilita a las personas. Por eso se prohibe el matrimonio entre parientes, como consta en Lev 18,6. Por lo tanto, la mujer no debi� ser hecha del var�n.
Contra esto: est� lo que se dice en Ecl 17,5: De �l, esto es del var�n, cre� una ayuda semejante a s� mismo, esto es, la mujer.
Respondo: Fue conveniente que en la primera instituci�n de las cosas, la mujer, a diferencia de los dem�s animales, fuera formada del hombre. 1) En primer lugar, para dar as� mayor dignidad al primer hombre, el cual, siendo imagen de Dios, �l mismo fuera el principio de toda su especie, como Dios es principio de todo el universo. Por eso, Pablo en Act 17,26 dice: De uno hizo Dios todo el g�nero humano.

2) En segundo lugar, para que el hombre amase m�s a la mujer y se uniera m�s inseparablemente a ella al saber que ha sido hecha de �l. Por eso se dice en G�n 2,23: Fue tomada del var�n. As�, pues, dejar� el hombre a su padre y a su madre y se unir� a su mujer. Esto fue particularmente necesario en la especie humana, en la que el var�n y la hembra permanecen unidos por toda la vida, algo que no sucede en los dem�s animales.

3) En tercer lugar, porque, como dice el Fil�sofo en VIII Ethic., el hombre y la mujer se unen no s�lo por la necesidad de la generaci�n, como los dem�s animales, sino para formar un hogar, en el que hay otras operaciones propias del marido y de la mujer, y en el que el var�n es la cabeza de la mujer. Por lo tanto, era conveniente que la mujer fuese formada del var�n como de su principio.

4) En cuarto lugar, hay una raz�n sacramental; pues con esto se significa que el principio de la Iglesia es Cristo. Por eso, el Ap�stol en Ef 5,32 dice: Gran misterio es �ste. Yo lo entiendo de Cristo y de la Iglesia.

A las objeciones:
1. La respuesta est� incluida en lo expuesto.
2. La materia es aquello de lo que se hace algo. La naturaleza creada tiene un principio determinado. Por estar determinada a un fin concreto, sigue un proceso determinado. Una materia determinada produce algo en una determinada especie. En cambio, la virtud divina, por ser infinita, puede producir objetos espec�ficamente id�nticos de una materia cualquiera. Ejemplo: Producir al var�n del barro y a la mujer del var�n.
3. Por la generaci�n natural se contrae cierto parentesco que impide el matrimonio. Pero la mujer no fue hecha del var�n por generaci�n, sino s�lo por virtud divina. Por eso, Eva no es llamada hija de Ad�n. Por lo tanto, aquel argumento no es viable.
Art�culo 3: La mujer, �debi� o no debi� ser formada a partir de la costilla del hombre? lat
Objeciones por las que parece que la mujer no debi� ser hecha a partir de la costilla del hombre:
1. La costilla del var�n era mucho m�s peque�a que el cuerpo de la mujer. Pero de lo peque�o no puede hacerse lo m�s grande, a no ser a�adiendo algo. De haber sido as�, dir�amos que fue formada de lo a�adido m�s que de la costilla; o por enrarecimiento, porque, como dice Agust�n en Super Gen. ad litt., no es posible que un cuerpo crezca a no ser enrareci�ndose. Pero el cuerpo de la mujer no es menos denso que el del hombre, al menos en la proporci�n de la costilla al cuerpo de Eva. Por lo tanto, Eva no fue formada a partir de la costilla de Ad�n.
2. En las obras creadas al principio no hubo nada banal. La costilla de Ad�n era necesaria para la perfecci�n de su cuerpo. Por lo tanto, quit�ndosela, qued� imperfecto. Esto es inadmisible.
3. La costilla no puede arrancarse del hombre sin dolor. Pero antes del pecado no hubo dolor. Por lo tanto, no debi� arrancarse al var�n la costilla para formar la mujer.
Contra esto: est� lo que se dice en G�n 2,22: Y de la costilla que Dios tom� a Ad�n form� la mujer.
Respondo: Fue conveniente que la mujer fuera formada de la costilla del var�n. Primero, para dar a entender que entre ambos debe haber una uni�n social. Pues la mujer no debe dominar al var�n (1 Tim 2,12); por lo cual no fue formada de la cabeza. Tampoco debe el var�n despreciarla como si le estuviera sometida servilmente; por eso no fue formada de los pies. En segundo lugar, por raz�n sacramental. Pues del costado de Cristo muerto en la cruz brotaron los sacramentos, esto es, la sangre y el agua, por los que la Iglesia fue instituida.
A las objeciones:
1. Algunos dicen que el cuerpo de la mujer fue formado por multiplicaci�n de la materia sin adici�n, de modo semejante a como el Se�or multiplic� los cinco panes. Pero es imposible, ya que tal multiplicaci�n o se da por transmutaci�n de la sustancia de la materia o de sus dimensiones. Lo primero no es posible, bien porque la materia en cuanto tal es completamente intransmutable, porque s�lo existe en potencia y est� �nicamente referida al sujeto; bien porque la multitud y la magnitud no son esenciales a la misma materia. Por eso, la multiplicaci�n de la materia no puede entenderse permaneciendo la misma materia sin adici�n, a no ser que adquiera mayores dimensiones. En esto consiste el enrarecimiento, es decir, en que la materia adquiera dimensiones mayores, como dice el Fil�sofo en IV Physic. Por lo mismo, decir que la materia se multiplica sin evaporizaci�n es poner dos cosas contradictorias, es decir, la definici�n sin lo definido.

Por eso, al no haber enrarecimiento en tales multiplicaciones, es preciso hablar de adici�n de materia, sea por creaci�n o, m�s probablemente, por conversi�n. Por eso, Agust�n en Super loan. dice: Cristo aliment� con cinco panes a cinco mil hombres del mismo modo que de pocos granos brota una multitud de espigas. Esto se hace por conversi�n del alimento. Sin embargo, se dice que aliment� a la multitud con cinco panes o que form� a la mujer de una costilla, porque la adici�n se hizo sobre una materia preexistente de costilla o de pan.

2. La costilla pertenec�a a la perfecci�n de Ad�n, no en cuanto individuo, sino como principio de la especie; as� como el semen pertenece a la perfecci�n del sujeto que engendra, y se echa en una operaci�n natural que va acompa�ada de placer. Por lo tanto, mucho m�s con el poder divino pudo formarse de la costilla del var�n el cuerpo de la mujer sin dolor.
3. La respuesta est� incluida en lo expuesto.
Art�culo 4: La mujer, �fue o no fue hecha directamente por Dios? lat
Objeciones por las que parece que la mujer no fue hecha directamente por Dios:
1. Ning�n individuo producido de otro espec�ficamente semejante es hecho directamente por Dios. La mujer fue hecha del var�n, que es de la misma especie. Por lo tanto, no fue hecha directamente por Dios.
2. Agust�n en III De Trin. dice: Los seres corporales son hechos por Dios por medio de los �ngeles. Pero el cuerpo de la mujer ha sido formado a partir de la materia corporal. Por lo tanto, fue hecho por medio de los �ngeles y no directamente por Dios.
3. Aquello que preexisti� en las criaturas seg�n razones causales, es hecho en virtud de alguna criatura y no directamente por Dios. Pero el cuerpo de la mujer fue hecho en las primeras obras seg�n razones causales, como dice Agust�n en IX Super Gen. ad litt: Por lo tanto, la mujer no fue hecha directamente por Dios.
Contra esto: est� lo que dice Agust�n en el mismo libro: S�lo Dios, que sostiene toda la naturaleza, pudo formar o modelar la costilla para que la mujer existiera.
Respondo: Como acabamos de decir (a.2 ad 2), la generaci�n natural de cada especie procede de una materia determinada. La materia de la que es engendrado naturalmente el hombre, es el semen humano del var�n o de la mujer. Por eso, el hombre no puede ser engendrado naturalmente de otra materia. S�lo Dios, Autor de la naturaleza, puede dar el ser a las cosas prescindiendo de ese orden natural. As�, s�lo El pudo formar al var�n del barro y a la mujer de una costilla del var�n.
A las objeciones:
1. Es viable cuando el individuo es engendrado de otro espec�ficamente semejante, por generaci�n natural.
2. Como dice Agust�n en IX Super Gen. ad litt., no sabemos si los �ngeles tuvieron alg�n ministerio encargado por Dios en la formaci�n de la mujer, sin embargo sabemos que ni formaron del barro el cuerpo del hombre, ni de la costilla del var�n el cuerpo de la mujer.
3. Dice Agust�n en el mismo libro: En la primera condici�n de las cosas no estaba el que la mujer fuera hecha as�; s�lo estaba el que pudiera ser hecha as�. De este modo existi� el cuerpo de la mujer en las primeras obras seg�n razones causales, no seg�n la potencia activa, sino s�lo seg�n la potencia pasiva, en orden a la potencia activa del Creador.