Que sabe el testigo que el puerto de la dicha villa del Ferrol es muy grande y seguro y de los mejores que hay en toda España para estar e invernar en el las reales armadas del rey nestro señor y le paresce que sera muy de servicio se su magestad que la dicha villa se vuelva a poblar a redificar las casas y viñas y guertas como de antes solia para que mexor los vecinos y moradores della puedan acudir al sevicio de su magestad que se ofreciese para que haya muchos vecinos para ello.
Y, socorrerse ha(ci)a (quien o) cada uno de los Vecinos que se avecindaren en la dicha Ciudad, con trescientos pesos para bueyes y algunos ganados y cosas necesarias para sus labores, dados, sin que para ello se ibliguen ni los hayan de volver, con que bastan para poblar, y hagan sementeras para sustentar los que después de ellos vinieren.
XIX.- Y en cuanto al diez y nueve, en que pide licencia para fundar un Convento de la Orden de Nuestra Señora de la Merced en el dicho puerto de Caráques, y pueblo que se hubiere de poblar, y tomar y señalar cuadras para el dicho Convento e Iglesia, y tierras de labor para sus ganados mayores y menores, en la cantidad que conviniere y sea necesario.
Y que, para cumplir y efectuar lo que por al dicha Provisión e instrucción de Su Excelencia se le manda, él ha venido a la dicha Provincia de Tomebamba, y la ha andado y rodeado por su persona y visto por vista de ojos la comarca y tierras que tiene, y la disposición de ellas, y se ha informado y comunicado con muchas personas (y) españoles que aquí residen en la dicha Provincia y asiento de Tomebamba, de doce o quince años a esta parte, y de los Caciques y Principales más antiguos de la dicha Provincia y comarcanos a ella que lo podrían saber; y ha constado conforme a la disposición de la dicha Provincia y parecer de todos los suso dichos, que donde mejor se podrá fundar y poblar la dicha Ciudad de Cuenca...
Cuando Gonzalo Pizarro marchó al descubrimiento de la Canela, dejó en Quito á Puelles i or su teniente gobernador; y Vaca de Castro, después de la batalla de las Salinas, lo nombró para que acabase de fundar y poblar la ciudad de León de Huánuco.
Asegurar el albedrío humano; dejar a los espíritus su seductora forma propia; no deslucir con la imposición de ajenos prejuicios las naturalezas vírgenes; ponerlas en aptitud de tomar por sí lo útil, sin ofuscarlas, ni impelerlas por una vía marcada. ¡He ahí el único modo de poblar la tierra de la generación vigorosa y creadora que le falta!
Dentro se halla también una copiosa fuente que perpetuamente corre cristalinas aguas, que basta para dar refresco a mil personas, con cuyas comodidades y seguridades comenzaron a poblar los franceses y cada uno procuró buscar su vida, unos en la caza, otros plantando tabaco y otros cruzando sobre las costas de las islas de España, como todavía hacen.
Proveí a la hora de capitán y gente que conquiste y castigue los indios y pueble; y a mi teniente general envío al Perú a que traiga gente y con ella vaya a poblar este verano otro pueblo tras de la cordillera de la nieve, en el paraje del de La Serena, que hay dispusición y naturales para que el uno al otro se favorezcan; y yo en el entretanto emprenderé lo de adelante y poblaré una cibdad donde comienza la grosedad de la gente y tierra, que ya la tengo bien vista, y en demanda desta mesma noticia, escuras y a la ventura, han andado todos los españoles del Río de la Plata y los que han salido al Perú ahora de aquellas partes.
A fin de acelerar el progreso y los cambios sociales, romper la inercia de las costumbres, poblar y explotar los recursos de inmensos territorios por colonizar, abogaron por la inmigración europea, receta que combinaba la impaciencia ante los resultados demasiado lentos del crecimiento meramente vegetativo y de los frutos a largo plazo del esfuerzo educacional, con la desconfianza en las capacidades innatas de la población autóctona.
Allí dentro, con serenidad majestuosa, el hombre y la mujer creadores aguardaban junto a Huehueteotl, el viejo Teotl, la primera energía, el abuelo fuego, que las aguas descendieran y ellos pudieran volver a poblar con verdaderos humanos a la tierra.
Trasládola a este sitio por mejor, dicen que habrá 27 años (en el de 1605), un Juan de Hinojosa, Juez por comisión de la Audiencia de Quito. Vinieron entonces a poblar 260 indios y en la primera fundación habían sido más de 500.
Reaparecería más allá bajo otro hombre. Lo que urge es modificar las circunstancias que producen estos males: Poblar. Pero, para poblar: Sanear, primero, y para sanear: Poblar, antes.