En la oficina donde fue capturado el Poeta Carpintero tenía escondida, en la última gaveta de una archivadora, una estatua del General Augusto César Sandino coloreada en dorado, de una altura aproximada de 60-70 cms, que durante los sucesos posteriores al 19 de julio le es robada a uno de sus hijos en un tranque entre el residencial Altamira D'Este y la colonia Máximo Jerez.