"Como la bruja es muy corta de vista" dijo Gretel "cuando ella te pida que le muestres uno de sus dedos para sentir si ya estas rellenito, tu lo que vas a sacar por entre los barrotes de la jaula es este huesito de
pollo, de forma tal que la bruja sienta lo huesudo de tu mano y decidía esperar un tiempo más" y ambos estuvieron de acuerdo con la idea.
los Hermanos Grimm
parecieron también resonar en mis oídos; pero no me atrevería a asegurar que mi tía las había pronunciado, pues al despertarme estaba sentada al lado de la ventana, mirando al mar, oculta tras su biombo mecánico, que podía volverse hacia donde ella quería. Nada más despertarme sirvieron la comida, que se componía de un pudding y de un pollo asado.
A los jovencitos como usted suelen gustarles las aves. ¿Quiere usted un pollo? Le dije lo más majestuosamente que pude que me tenían sin cuidado los pollos.
Encogióse de hombros la Veterana: -Eso no se sabe entoavía-le repuso sonriendo. -Que cante ya la Veterana- gritó en aquel momento el Pollo de los Peroles.
¡Pues no faltaba mas! ¡Calditos a mí! ¡A mí substancias de
pollo! ¡A mí enarenarme la calle! ¿Soy yo acaso algún militar de alfeñique, para que se me trate con tantos mimos y ridiculeces?
Pedro Antonio de Alarcón
y no pidan golosinas que se vuelven medicinas! Y en menos que nace un pollo, aquí se acaba este rollo. Coplas bestiales Vistiéndose de azules, doña Gata levanta su bellísima alpargata y bailando ballet sin más vergüenza, no existe una diva que la venza.
El consumo de carne por habitante ha crecido en forma exponencial, 29 por ciento, 110 kilos por habitante por año, 58, por supuesto a vacuna, 39, casi 40 kilos de pollo, 10 kilos y medio de chancho, que antes no se comía chancho, prácticamente, pero bueno desde aquella famosa alocución 10 kilos y medio.
En ese potaje hay albondiguitas menudas hechas de jamón y pechugas de
pollo, y hay riñoncitos de aves y trozos de criadillas de carnero.
Juan Valera
-se dijo mientras sacaba todo lo que contenía la cesta sobre la mesa-. Hay pan, carne, fiambre, un pollo y frutas, ¿Cuándo he comido yo cosas tan buenas?
Di la vuelta a la hora, y pareciéndome era menester ánimo y no dormir en las pajas, todos los cristianos, con ayuda de los anaconcillas, reedificamos la cibdad de nuevo; y entendí en sembrar y criar, como en la primera edad, con un poco de maíz que sacamos a fuerza de brazos, y dos almuerzas de trigo; y salvarnos dos cochinillas y un porquezuelo y una gallina y un pollo; y el primer año se cogieron de trigo doce hanegas, con que nos hemos simentado.
El tiempo ha hecho otra vez de moda al sombrero antediluviano del señor cura. Morales, el pollo «gente nueva», y algunos otros se turbaron un poco por efecto de mis palabras.
La mayor gloria de Merengueda era haber dado la mano cinco o seis veces al señor Romero Robledo: había tenido también el honor de que el ministro en persona le hubiera pedido cierto artículo diciendo: -Pollo, quiero ver ese palo que V.