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DESCRIPCION
La
budesonida es un corticosteroide que se administra por vía intranasal
o por inhalación para controlar los s�ntomas asociados con la rinitis
al�rgica o el asma, respectivamente. La budesonida tiene una potente actividad
glucocorticoide mientras que su actividad mineralocorticoide es d�bil. La
budesonida permite la administraci�n una vez al d�a, pero tiene un perfil
de efectos secundarios menos deseable en comparaci�n con otros esteroides
intranasales. La budesonida tambi�n posee una alta actividad antiinflamatoria
t�pica pero baja actividad sist�mica. La budesonida oral ha demostrado ser
equivalente a la prednisolona en el tratamiento de la enfermedad de Crohn,
pero con un menor n�mero de reacciones adversas.
Mecanismo
de acci�n: El mecanismo de la actividad antiinflamatoria de budesonida
en la mucosa nasal es desconocido. Los glucocorticoides son hormonas naturales
que previenen o suprimen la inflamaci�n y las respuestas inmunes cuando se
administran en dosis farmacol�gicas. En general, los glucocorticoides inhiben
la actividad de una variedad de tipos de c�lulas (por ejemplo, mastocitos,
eosin�filos, neutr�filos, macr�fagos, y linfocitos) y mediadores implicados
en la inflamaci�n al�rgica y no al�rgica mediada por histamina, eicosanoides,
leucotrienos, y citoquinas.
A
nivel molecular, los glucocorticoides atraviesan f�cilmente las membranas
celulares y se unen con alta afinidad a receptores citoplasm�ticos espec�ficos.
Con posterioridad a la uni�n, inducen la transcripci�n y, en �ltima instancia,
la s�ntesis de prote�nas. Como resultado, tiene lugar la inhibici�n de la
infiltraci�n de leucocitos en el sitio de la inflamaci�n, la interferencia
en la funci�n de los mediadores de la respuesta inflamatoria, y la supresi�n
de las respuestas inmunes humorales. Se cree que las acciones antiinflamatorias
de los corticosteroides están mediadas por las lipocortinas, las cuales,
a su vez, controlan la bios�ntesis de mediadores potentes de la inflamaci�n,
tales como prostaglandinas y leucotrienos mediante la inhibici�n de la liberaci�n
de la mol�cula de �cido araquid�nico. Algunos de los efectos netos de estos
fármacos incluyen la reducci�n en el edema o tejido cicatricial, as�
como una supresi�n general de la respuesta inmune.
Los
numerosos efectos adversos relacionados con el uso de corticosteroides generalmente
dependen de la dosis administrada y la duraci�n del tratamiento. Los corticosteroides
inhalados por v�a oral reducen las respuestas al�rgicas inmediatas y de fase
tard�a asociadas con alergias y asma bronquial cr�nicos. Los mecanismos propuestos
de esta acci�n incluyen la disminuci�n de la s�ntesis de IgE, el aumento del
n�mero de receptores beta-adren�rgicos en los leucocitos, y la disminuci�n
del metabolismo de �cido araquid�nico que disminuye la cantidad de prostaglandinas
y leucotrienos liberados. Durante una reacci�n al�rgica inmediata, los al�rgenos
ligados a los anticuerpos IgE en la superficie de los mastocitos, desencadenan
en estas c�lulas la liberación de sustancias quimiot�cticas. Por lo
tanto, la afluencia de mastocitos y su activaci�n, son parcialmente responsable
de la inflamaci�n y hiperirritabilidad de la mucosa oral. Esta inflamaci�n
puede ser retardado por administraci�n de adrenocorticoides.
Farmacocin�tica:
la budesonida se administra por inhalaci�n nasal u oral. Los estudios farmacocin�ticos
se realizaron utilizando dosis m�s altas que las que se utilizan cl�nicamente
ya que las dosis cl�nicas producen niveles en plasma que est�n por debajo
de los l�mites detectables. Despu�s de la inhalaci�n nasal, aproximadamente
el 20% de la dosis alcanza la circulaci�n sist�mica. Despu�s de la administraci�n
de budesonida a trav�s de inhalaci�n oral o por inhalaci�n nebulizada, aproximadamente
6-13% y el 6% de la dosis, respectivamente, alcanza la circulaci�n sist�mica.
La
administraci�n oral origina una biodisponibilidad de aproximadamente 10%.
Una vez absorbida, la distribuci�n de la budesonida es extensa y la uni�n
a prote�nas es del 88%.
La
budesonida sufre un extenso metabolismo de primer paso a dos metabolitos primarios,
16alfa-hidroxiprednisolona (24%) y 6beta-hidroxibudesonida (5%). La semi-vida
plasm�tica es de aproximadamente 2 horas, aunque puede ser ligeramente m�s
corta en pacientes pedi�tricos.
La
excreci�n se produce principalmente a trav�s de la orina (2/3 de una dosis)
como metabolitos; no se detect� budesonida sin cambios en la orina. El resto
se excreta en las heces. Tras una dosis �nica, la eliminaci�n completa se
produce en aproximadamente 96 horas.
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INDICACIONES
Y POSOLOGIA
Tratamiento de los s�ntomas de la rinitis vasomotora perenne no al�rgica
Administración
intranasal:
- Adultos:
2 pulverizaciones (32 mcg/spray) en cada fosa nasal por la ma�ana y por
la noche, o 4 pulverizaciones (32 mcg/spray) en cada fosa nasal por la ma�ana.
Despu�s de que se haya obtenido la respuesta cl�nica, disminuir la dosis
a la dosis efectiva m�s baja.
-
Ni�os 6-11 a�os de edad: Inicialmente, 1 spray (32 mcg/pulverizaci�n) en
cada fosa nasal una vez al d�a por la ma�ana.
- La
dosis m�xima recomendada es de 128 mcg/d�a ya sea 2 pulverizaciones (de
32 mcg/pulverizaci�n) en cada orificio nasal una vez al d�a o como aerosoles
(1 de 64 mcg) en cada orificio nasal una vez al d�a. Despu�s de que se haya
obtenido la respuesta cl�nica, disminuir la dosis a la dosis efectiva m�s
baja.
Para
el tratamiento de los s�ntomas de la rinitis al�rgica:
Administración
intranasal:
- Adultos
y ni�os> 6 a�os de edad: 2 pulverizaciones (32 mcg/spray) en cada fosa
nasal por la ma�ana y por la noche, o 4 pulverizaciones (32 mcg/pulverizaci�n)
en cada fosa nasal por la ma�ana. Despu�s de que se haya obtenido la respuesta
cl�nica, disminuir la dosis a la dosis efectiva m�s baja.
-
Ni�os 6-11 a�os de edad: Inicialmente, 1 spray (32 mcg / pulverizaci�n)
en cada fosa nasal una vez al d�a por la ma�ana. La dosis m�xima recomendada
es de 128 mcg / d�a entregado ya sea 2 pulverizaciones (de 32 mcg /pulverizaci�n)
en cada orificio nasal una vez al d�a o como aerosoles (1 de 64mcg /pulverizaci�n)
en cada orificio nasal una vez al d�a. Despu�s de que se haya obtenido la
respuesta cl�nica, disminuir la dosis a la dosis efectiva m�s baja.
Mantenimiento profiláctico del asma:
Administración
por inhalación oral:
-
Adultos: 200-400 mcg dos veces al d�a por inhalaci�n oral. La dosis m�xima
recomendada es de 400 mcg dos veces al d�a
- Ni�os
de 6 a�os y mayores, 200 mcg dos veces al d�a por inhalaci�n oral. La dosis
m�xima recomendada es de 400 mc g dos veces al d�a. Se valora a la dosis
efectiva m�s baja una vez que se logra la estabilidad asma.
Administración
por nebulización:
- Ni�os
1-8 a�os: 0.5 mcg/d�a se inhala a trav�s de nebulizador una vez al d�a o
dos veces al d�a en dosis divididas. La dosis diaria total m�s alta recomendada
es de 0,5 mcg / d�a. En los ni�os sintom�ticos que no responden a la terapia
no esteroideo, una dosis inicial de 0,25 mg una vez al d�a inhala a trav�s
de nebulizador a chorro pueden ser considerados.
Laringotraqueobronquitis
aguda (Crup):
Administración
nebulizada:
- Ni�os
de 3 meses a 5 a�os: se ha utilizado una dosis �nica de 2 mg de budesonida
nebulizada en 4 ml. En otro estudio, se utiliz� una �nica dosis de 4 mg
budesonida, siendo superior al placebo pero inferior a la dexametasona intramuscular
Enfermedad
de Crohn activa:
Administraci�n
oral:
- Adultos:
se recomienda una dosis inicial de 9 mg durante 8 semanas, seguidos por
6 mg por v�a oral una vez al d�a durante dos semanas
Pacientes
con insuficiencia renal: no se han publicado directrices espec�ficas para
ajustar las dosis en caso de insuficiencia renal.
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CONTRAINDICACIONES
La
budesonida est� contraindicada en pacientes con estado asm�tico u otros tipos
de asma para los que es necesaria una terapia intensiva. Los pacientes deben
ser advertidos de que la budesonida no debe ser utilizado como un broncodilatador
y no est� indicado para el alivio del broncoespasmo agudo.
Aunque
la budesonida se absorbe sist�micamente a un menor grado que otros corticosteroides,
pueden ser absorbida en cantidades significativas cuando se administran grandes
dosis.
En
general, la terapia con corticosteroides pueden enmascarar los s�ntomas de
la infecci�n y no debe ser utilizado en casos de infecciones bacterianas o
virales que no est�n adecuadamente controlados por agentes antiinfecciosos,
excepto en circunstancias que amenazan la vida. Las infecciones secundarias
son comunes durante la terapia con corticosteroides. Los corticosteroides
pueden reactivar la tuberculosis y no debe ser utilizado en pacientes con
antecedentes de tuberculosis activa, excepto cuando la quimioprofilaxis se
instituy� de forma concomitante. Los corticosteroides deben evitarse en pacientes
con infecci�n por herpes activa.
El
uso prolongado de spray nasal de budesonida o soluci�n nebulizada raras ocasiones
se ha asociado con el desarrollo de infecci�n localizada con Candida albicans
en la nariz, la boca y la faringe. Los pacientes tratados con budesonida por
inhalación alargo plazo deben recibir una evaluaci�n peri�dica por
infecciones nasales por Candida u otros efectos adversos sobre la
mucosa nasal.
La
administraci�n de corticosteroides puede resultar en una infecci�n de varicela
o de sarampi�n que pueden ser m�s serias o incluso fatales en pacientes pedi�tricos
o adultos susceptibles.
El
tratamiento con corticosteroides generalmente no contraindica la vacunaci�n
con vacunas de virus vivos, cuando este tipo de tratamiento es de corto plazo
(< 2 semanas)
Los
efectos inmunosupresores de los corticoides difieren, pero muchos m�dicos
consideran una dosis equivalente a 2 mg/kg o una dosis total equivalente a
20 mg/d�a de prednisona son suficientes para aumentar el riesgo de la inmunizaci�n
con vacunas de virus vivos. En general, los pacientes con inmunosupresi�n
severa debido a las grandes dosis de corticosteroides no deben recibir la
vacunaci�n con vacunas de virus vivos.
Cuando
se est� considerando la quimioterapia o la terapia inmunosupresora (por ejemplo,
para los pacientes con enfermedad de Hodgkin o el trasplante de �rganos),
la vacunaci�n debe preceder al inicio de la quimioterapia o inmunoterapia
> 2 semanas. Los pacientes vacunados durante la terapia inmunosupresora
o en las 2 semanas antes de iniciar el tratamiento deben ser revacunados al
menos 3 meses despu�s de suspender el tratamiento. En pacientes que han recibido
altas dosis de corticosteroides sist�micos durante > 2 semanas,
se recomienda esperar al menos 3 meses despu�s de suspender el tratamiento
antes de administrar una vacuna de virus vivos.
Los
ni�os tratados con budesonida deben ser estrechamente monitorizados para determinar
posibles efectos adversos en los patrones de crecimiento.
La
seguridad y eficacia de la budesonida inhalada no han sido determinadas para
los ni�os menores de 6 a�os de edad. Por el contrario, la budesonida nebulizada
se puede utilizar en ni�os tan menores como de 1 a�o de edad.
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La budesonida se clasifica dentro de la categor�a C de riesgo en el embarazo.
No existen estudios adecuados o bien controlados o sobre el uso de budesonida
en mujeres embarazadas. Adem�s, no se sabe si la budesonida se excreta en
la leche materna. Se debe tener precauci�n cuando se administre budesonida
a mujeres en periodo de lactancia debido a que otros glucocorticoides se excretan
en la leche materna.
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Aunque
el riesgo de desarrollar la supresi�n hipotal�mico-pituitario-adrenal (HPA)
es muy baja con budesonida inhalada, los pacientes deben, sin embargo, ser
monitorizados para esta posibilidad
Es
necesario prestar especial atenci�n a los pacientes que son transferidos desde
un tratamiento sist�mico a un tratamiento por inhalación ya que se
han reportado muertes por insuficiencia adrenal en pacientes asmáticos
durante y despu�s de la transferencia del tratamiento sist�mico al inhalado.
Despu�s de la retirada de los corticosteroides sist�micos, se requiere un
cierto n�mero de meses para la recuperaci�n de la funci�n del eje HPA. Si
se produce la supresi�n hipotal�mico-pituitario-adrenal, los pacientes pueden
requerir corticosteroides sist�micos durante periodos de estr�s fisiol�gico
(por ejemplo, trauma, cirug�a, infecci�n, especialmente gastroenteritis, u
otras condiciones asociadas con la p�rdida de electrolitos).
Si
se requiere la cirug�a, los pacientes deben notificar a todos los proveedores
de atenci�n m�dica que han recibido corticosteroides en los �ltimos 12 meses.
Debido
a que los glucocorticoides pueden producir o agravar el s�ndrome de Cushing,
deben ser evitados en pacientes con enfermedad de Cushing.
Debido
a los efectos inhibitorios de los glucocorticoides sobre la cicatrizaci�n
de heridas, la budesonida se debe evitar en pacientes con una historia reciente
de la cirug�a oral o nasal de la cirug�a, traumatismo nasal, o perforaci�n
del tabique nasal.
Se
espera que los efectos negativos sobre el metabolismo �seo, tales como la
osteoporosis son mucho menores con los corticosteroides inhalados en comparación
con los corticosteroides administrados sist�micamente. Se desconoce si la
budesonida inhalada en dosis altas tiene un efecto sobre la formaci�n de hueso
y su resorci�n.
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INTERACCIONES
El
ketoconazol puede aumentar las concentraciones plasm�ticas de budesonida,
debido a la inhibici�n que ocasiona de las enzimas del citocromo P450 3A (CYP3A).
Otros f�rmacos conocidos por inhibir las enzimas CYP3A incluyen anastrozol
(s�lo dosis altas), delavirdina, eritromicina, fluconazol, fluoxetina, itraconazol,
mibefradil, nefazodona, nelfinavir, ritonavir, y zileuton.
El
riesgo de toxicidad cardiaca con isoproterenol en pacientes con asma parece
estar aumentado con la administraci�n concomitante de corticosteroides o metilxantinas.
Las infusiones intravenosas de isoproterenol en ni�os asm�ticos refractarios
a dosis de 0,05 a 2,7 ug/kg/min, han causado un deterioro cl�nico, infarto
de miocardio (necrosis), insuficiencia card�aca congestiva y muerte.
Las
vacunas y toxoides de microrganismos muertos o inactivados no representan
un peligro para las personas inmunodeprimidas y deben administrarse como se
recomienda para personas sanas. Sin embargo, la respuesta inmune de personas
inmunocomprometidas no es tan buena como las personas sanas y pueden ser necesarias
dosis m�s altas o menos espaciadas
No
deben administrarse vacunas de virus vivos a pacientes inmunocomprometidos
debido a la potencial replicaci�n del virus. Los pacientes tratados con corticosteroides
en dosis altas no se deben estar en contacto con otras personas que recientemente
hayan recibido la vacuna antipoliomiel�tica oral (OPV). Las vacunas del sarampi�n,
las paperas y la rub�ola no est�n contraindicadas para los contactos cercanos,
incluidos los profesionales de la salud. En lugar, o además de la vacunación
puede estar indicada la Inmunoprofilaxis pasiva con inmunoglobulinas para
personas inmunocomprometidas
Cuando
se exponen a una enfermedad prevenible por vacunaci�n, como el sarampi�n,
los ni�os gravemente inmunodeprimidos deben ser considerados susceptibles,
independientemente de su historial de vacunaci�n
La
mifepristona, RU-486 exhibe actividad antiglucocorticoide que pueden antagonizar
los corticosteroides, incluyendo la de la budesonida.
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REACCIONES
ADVERSAS
El
efecto adverso m�s frecuente durante el tratamiento con budesonida nasal (nasal
inhalador o aerosol) es la irritaci�n nasal. Las otras reacciones adversas
comunes con labudesonida nasal ocurrieron con una incidencia similar a placebo.
Durante
budesonida administrada por nebulizaci�n, las reacciones adversas m�s comunes
(> 9%) son las infecciones respiratorias, tos, rinitis y otitis
media. Otros efectos secundarios comunes a cualquier tratamiento con budesonida,
que se producen m�s que el placebo y con una incidencia del 4-9% son dolor
abdominal, broncoespasmo, dispepsia, epistaxis, gastroenteritis, dolor de
cabeza, aumento de la tos, faringitis, candidiasis oral, rinitis, sinusitis,
estornudos, viral infecci�n, y la xerostom�a.
Otros
efectos adversos menos frecuentes que han sido reportados con una incidencia
de < 3.1% incluyen artralgias, dolor en el pecho (no especificado),
dermatitis de contacto, diarrea, disgeusia, disfon�a (ronquera), disnea, disosmia
(reducci�n del sentido del olfato), eczema, labilty emocional, edema facial,
fatiga, fiebre, herpes simplex activaci�n, hiperquinesia, linfadenopat�a cervical,
mialgias, n�useas / v�mitos, nerviosismo, prurito, p�rpura, erupci�n (sin
especificar), rinalgia (dolor nasal), y sibilancias.
Raras
veces se han reportado reacciones de hipersensibilidad inmediata o retardada,
incluyendo reacciones anafil�cticas, urticaria, angioedema, erupci�n (sin
especificar) y broncoespasmo.
El
tratamiento con corticosteroides inhalados se ha asociado con el desarrollos
de cataratas en los adultos. El riesgo de cataratas aumenta con el uso de
corticosteroides inhalados a largo plazo y en dosis altas. El mecanismo de
formaci�n de cataratas inducida por corticosteroides es incierto, pero puede
implicar la interrupci�n de las bombas de sodio-potasio en el epitelio del
cristalino que conduce a accumuation de agua en las fibras del cristalino
y aglutinaci�n de las prote�nas del cristalino.
Las
dosis terap�uticas de los corticosteroides administrados durante per�odos
prolongados pueden dar como resultado la supresi�n hipotal�mico-pituitario-adrenal
(HPA), si bien en el caso de la budesonida raras veces se han descrito s�ntomas
de hipocorticismo-
Los
ensayos cl�nicos controlados han demostrado que los corticosteroides intranasales
o inhalados pueden causar una inhibici�n del crecimiento en pacientes pedi�tricos.
Con los corticosteroides inhalados por v�a oral, la reducci�n media en la
velocidad de crecimiento es de aproximadamente un cent�metro por a�o (rango
0,3-1,8 cm por a�o) y parece estar relacionada con la dosis y la duraci�n
de la exposici�n. Los efectos a largo plazo de esta reducci�n en la velocidad
de crecimiento, incluyendo el impacto sobre la estatura adulta final, son
desconocidos.
Para
minimizar los efectos de los corticosteroides intranasales, cada paciente
debe ajustarse a la dosis efectiva m�s baja.
Otros
eventos adversos menos frecuentes (<1%) incluyen alopecia, trastornos �seos,
incluyendo la necrosis avascular de la cabeza femora, la osteoporosis, perforaci�n
y atrofia del tabique nasal y necrosis de la mucosa; También se han
descrito s�ntomas psiqui�tricos como la depresi�n, reacciones agresivas, irritabilidad,
ansiedad y psicosis, y s�ntomas de hipercorticismo (s�ndrome de Cushing).
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PRESENTACIONES
Budesonida
50 mg Aldo-Union. Cada ml contiene: 1 mg de
budesonida (DCI); excipiente propelente, c.s. Cada dosis proporciona 50 mg
de budesonida.
Budesonida
200 mg Aldo-Union. Cada ml contiene: 4 mg
de budesonida (DCI); excipiente propelente, c.s. Cada dosis proporciona 200 mg
de budesonida.
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REFERENCIAS
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IM, Wright HJ. Randomised double blind controlled clinical trial of intranasal budesonide in
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Monografía
revisada del 16 de Junio de 2013.Equipo de redacci�n de IQB (Centro colaborador de La Administraci�n Nacional de Medicamentos, alimentos y Tecnolog�a M�dica -ANMAT - Argentina).
UN LIBRO IMPRESCINDIBLE

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