Baby Bang 2011: Drenched in fear- Capítulo 11-3








Y así habían avanzado los días hasta llegar a ese viernes dieciséis de noviembre en el que la CW había montado toda esa especie de parafernalia que se iba a materializar en apenas unas horas en una rueda de prensa.

En teoría, tal y como les había explicado Sera, se trataría de una rueda de prensa breve, en la que por un lado se daría el pistoletazo de salida a la octava temporada, por otro se contarían algunos detalles de ésta, tras el objetivo frustrado de hacerlo en la Comic Con y por supuesto se callarían un montón de bocas y se daría tranquilidad a otras en relación al estado de salud de los dos protagonistas, quienes amablemente contestarían todas aquellas cuestiones que los periodistas quisiesen hacerles en relación a su secuestro, porque finalmente la cadena había empezado a llamar a las cosas por su nombre, por parte de una guerrilla en Latinoamérica.

A su llegada a la sala de prensa, ninguno de los dos podía negar que se sentían nerviosos. Pero el hecho de estarlo no significaba que no estuviesen cada vez más convencidos de que aquello era lo mejor.

En otra ocasión Jensen habría avisado a sus abogados o a su manager sobre cualquier decisión que pudiese afectar a su carrera. En esta ocasión, a los únicos a los que se lo había dicho habían sido a su familia y a sus amigos, quienes después de preguntarle si eso era realmente lo que quería, le habían dado la enhorabuena por decidirse a tomar esa decisión y a continuación les habían deseado toda la suerte del mundo.

El único que había ido un poco más allá había sido Misha, desvinculado a esas alturas de la serie y de la cadena, diciéndoles que tirasen para adelante, porque estaba seguro de que, al margen de que la cadena trataría de meterles una buena sanción que a esas alturas a ellos les daba exactamente igual, esa panda de ejecutivos de doble moral buscaría la manera de sacarle el mejor partido a la situación.

Llegaron a la rueda de prensa antes de que lo hiciesen los medios de comunicación. La cadena, en un intento por demostrar que pensaban en los fans de la serie además de en su propio beneficio, habían invitado a entrar en los estudios a un grupo de más o menos unos cincuenta, que podrían asistir como oyentes aunque por supuesto no podrían hacer preguntas.

El objetivo era claro. Sabían que toda esa gente iría con sus respectivos móviles y tal y como hacían en las convenciones empezarían a twittear a toda velocidad lo que en esa rueda de prensa se dijese y eso, sin duda alguna era algo bueno porque les daría publicidad.

Cuando los periodistas, acompañados de sus fotógrafos y cámaras empezaron a entrar en la sala, los chicos ya llevaban un buen rato sentados conversando entre ellos, aunque levantaron la vista y empezaron a mirar con curiosidad así como sintieron las primeras luces de los flashes en sus ojos y algún que otro comentario en plan, pensé que iban a tener peor aspecto o están más delgados, o algún otro que iba todavía más lejos y dejaba caer que todo aquello olía a montaje comercial de principio a fin y a lo que ambos habían contestado con un “será mamón” quizá no en un tono demasiado bajo pero en todo caso igualmente premeditado.

La sesión había empezado con Sera y con Ben dando las gracias a todos por su asistencia y por supuesto destacando lo emocionados que se encontraban por el hecho de que, por fin, se pudiese iniciar el rodaje de la octava temporada. Una temporada en la que tanto ella como el resto de los guionistas habían puesto toda su carne en el asador y que por desgracia y debido a los problemas de los chicos se había tenido que posponer hasta noviembre.

-       ¿Cómo vais a abordar el ritmo de rodaje Sera?... ¿Cuándo esperáis que el primer capítulo pueda salir al aire?

-       Pueeess... He hablado con los chicos – señaló a Jensen y a Jared – y hemos acordado que este año todos vamos a tener que realizar un esfuerzo. Trataremos de ganar un par de días de rodaje cada quincena y entre eso y que en breve llega el primer parón de temporada, esperamos poder empezar a emitir en enero, después de las vacaciones de navidad.

Jensen se acercó a Jared y le habló al oído

-       ¿A ti alguno de ellos te había comentado algo sobre lo de disponer de menos días de descanso?

-       No.

-       Será hija de p… En serio, lo de esta tía no tiene nombre. Cada año es peor.

-       Bueno…, no te preocupes, porque por mi parte tengo claro que no voy a romperme la espalda más de lo que ya nos la rompemos y tú tampoco.

Oyeron como otro periodista volvía a hacerle otra pregunta.

-       ¿En algún momento llegaste a temer por la continuidad de la serie?

-       Por supuesto que no – los chicos se quedaron viendo para ella mientras la miraban con gesto de no dar crédito -… Quiero decir, por supuesto que mientras que los chicos estuvieron desaparecidos estuvimos todos con el corazón en un puño, pero no por la continuidad de la serie sino por su seguridad,… su salud.

Definitivamente, lo mejor que podían hacer era desconectar mientras ésta siguiese hablando, pero la verdad es que no resultaba fácil.

Finalmente y tras quince minutos de total y absoluto protagonismo por parte de Sera y tras un falso pero más que conveniente - “Pero bueno. Yo no soy aquí la protagonista, sino estos dos chicos que tengo aquí a mi lado y que han pasado un auténtico calvario” - había llegado el turno de las preguntas hacia ambos.

El primer de los periodistas había arrancado con una pregunta de cortesía.

-  Jensen, Jared… ¿cómo estáis?... os vemos bien.

-  Estamos bien - había respondido Jared.

-  Como nunca en mucho tiempo – había sido la respuesta del rubio.

-  ¿Preparados para una nueva y al parecer trepidante temporada?

-  Espero que lo de trepidante venga por la trama de la temporada y no por lo que ha dicho Sera de meternos horas por un tubo a la semana – Jensen hizo ese comentario con un cierto tono de ironía, pero realmente había tirado a matar. Sera por su parte había respondido con una risita algo nerviosa.

-  Jensen, Jared… durante todos estos meses se han especulado un montón de cosas sobre vosotros, hasta que al final la cadena no hace mucho dio las razones concretas del por qué del retraso del rodaje. ¿Cómo os han sentado todos esos rumores sobre adicciones, problemas entre compañeros, etc?

-  Sinceramente nos da igual – respondió Jared – Cuando pasas casi tres meses secuestrado por una guerrilla en medio de la selva y consigues salir vivo de allí, todo lo que te pueda venir de gente que no son tu familia o tu entorno sencillamente te da igual.

-  Habéis dicho casi tres meses. Sin embargo habéis tardado cuatro meses en dar señales de vida. ¿Por qué razón habéis esperado tanto?

-  En mi caso – contestó Jensen – creo que lo de estar en un hospital casi mes y medio es una razón de peso. Pero bueno, no sé si Jared tendrá alguna otra versión.

-  En el mío, creo que el querer estar con Jensen durante su proceso de recuperación también es un motivo más que de peso.

-  ¿Os ha unido más esta experiencia?

-  Por supuesto. Siempre hemos estado unidos, pero esta experiencia ha sido para ambos un punto de inflexión – contestó el rubio.

-  Ninguno habría podido seguir sin el otro a su lado – contestó Jared – Para mi Jensen siempre ha sido un apoyo clave, pero a partir de esta experiencia me he dado cuenta de que lo necesito todavía más.

Ambos chicos había visto como será se empezaba a mesar el pelo nerviosamente por las respuestas. De acuerdo que de momento no estaban diciendo nada explícito, pero quien estaba de cara a ellos no podía dejar pasar las miradas que ambos se echaban y las sonrisas que se dedicaban. Y luego por supuesto estaban las fans, algunas de ellas claramente seguidoras del famoso Padackles y que con cada contestación no podían evitar dejar escapar algún grito o algún comentario que había obligado a ambos a tener que contener la risa a pesar de que la situación que estaban narrando no dejaba de ser seria.

Y de repente llegó una de las preguntas claves de una periodista curiosamente de aspecto latino.

-  Jensen, Jared…

-  Hola… - le respondieron ambos en español - ¿cómo estás?

-  Bien… - la chica que no debía de tener muchas tablas en asistir a ruedas de prensa no pudo evitar ponerse colorada. Luego se recompuso como bien pudo y continuó con la pregunta - Sé que a lo mejor estoy haciendo una pregunta demasiado básica pero, ¿cuál era el objeto de vuestro viaje a Sudamérica? ¿Alguna convención?

-  No, a ninguna convención – respondió Jared.

-  No es habitual en vosotros que viajéis al extranjero para promocionar la serie. ¿Por qué esta vez sí?

-  Ehmm… Realmente nuestra idea era irnos de vacaciones juntos y perdernos en un pueblo de la costa brasileña – Le corrigió Jensen -… ¿Cómo se llamaba? – miró para Jared buscando ayuda.

-  Arembepe – ratificó el castaño -… he sido incapaz de conseguir que se acordase del nombre.

Por supuesto el revuelo que se montó en la sala con ambas contestaciones no se hizo esperar, por lo que Sera intentó bromear en relación a ese comentario.

-  Chicos – intervino Sera, mostrando una risa falsa – dejad de tomar el pelo a la prensa y a las fans. Después no queréis que hablen. Si es que se lo ponéis a huevo.

Sin embargo la liebre había sido lanzada y otros periodistas se habían apresurado a seguir preguntando.

-  ¿De vacaciones solos?... Vaya… contadnos el secreto de cómo hacéis para convencer a vuestras mujeres y poder marcharos juntos y sin ellas.

-  No hay ningún secreto… - a medida que iban hablando se iban sintiendo más sueltos. La verdad es que bien podían haber hecho eso antes -… Necesitábamos irnos de viaje juntos y desconectar, como todas las parejas – oyó un par de gritos que decían J2 es real a lo que Jensen respondió con un guiño de ojo que provocó un murmullo mayor entre los periodistas, que trataban de cotejar si realmente el rubio había utilizado la palabra pareja refiriéndose a ambos -…hablamos con la cadena y cogimos esa semana. El que pasase lo que pasó después con el aterrizaje en Bogotá y el secuestro es algo con lo que ninguno de los dos podíamos esperar.

-  A veces pasa… - puntualizó el castaño - ¿cuántas veces te vas de vacaciones con tu pareja y las cosas se tuercen por causas ajenas a ti?

Ambos vieron para Sera, que en ese momento no sabía donde meterse.

-  ¿Estáis reconociendo que tenéis una relación que va más allá de una amistad fuerte?

Jared miró a Jensen - ¿Tú qué contestarías a eso, Jen?

-  Ya sabéis que por lo general no suelo hablar de mi vida privada. Por desgracia ni yo ni Jay tenemos demasiado tiempo para ello, pero en esta ocasión voy a hacer una excepción, básicamente porque ambos estamos cansados de tanto rumor, tanto tener que aparentar.

-  ¿Eso es un sí? – volvió a insistir un periodista.

El rubio se encogió de hombros como si le sorprendiese que realmente no hubiesen captado la respuesta – Es un sí, claro.

Jared sacó su móvil por curiosidad y empezó a revisar su twitter por debajo de la mesa, no pudiendo evitar sonreír al ver como su ya desbocado timeline iba a una velocidad que era imposible leer.

Finalmente llegó otra de las preguntas clave.

-       ¿Por qué?... ¿Por qué ahora y no antes? ¿Es por algún tipo de estrategia publicitaria?... ¿Es una manera de crear polémica y que la serie gane puntos en el enrevesado mundo de las audiencias?

-       No… - ambos movieron la cabeza a modo de negación, aunque fue Jensen el que siguió hablando -… tiene que ver con que, cuando vives una experiencia en la que no sabes si vas a salir con vida, si vas a volver a ver a tu gente, directamente te planteas muchas cosas. Aprendes a valorar un montón de pequeños detalles. En nuestro caso, o en el mío en particular… – puntualizó Jensen – me he dado cuenta de que no merece la pena sacrificar la felicidad tuya o la de tu pareja por cosas como el trabajo, el éxito o la fama. No sé si me explico… – hizo una pausa y se quedó viendo para el periodista -… ¿Tú tienes pareja?

-      

-       ¿Desde hace mucho?

-       Doce años.

-       Eso es mucho tiempo, enhorabuena.

-       Gracias.

-       Y… ¿qué es lo que serías capaz de hacer por ella?

-       Cualquier cosa… es mi pareja…, la quiero.

El rubio sonrió – Entonces,… ¿realmente es necesario que te conteste mucho más?

-       Creo que no – le respondió el periodista afirmando con la cabeza.

Tras esa pregunta, un montón de periodistas con las manos alzadas se quedaron si poder hacer la suya, cuando Sera, a quien se le había transformado la cara por mucho que había tratado de disimularlo, daba por concluida la rueda de prensa.

Los chicos se levantaron de sus respectivos asientos y tras saludar con la mano a la platea se fueron por una de las puertas de atrás, siendo frenados al momento por la propia Sera que estaba tratando de localizar como una loca a la secretaria de Pedowitz.

-       ¿Qué clase de broma crees que habéis montado ahí atrás hace un momento?

-       ¿Broma? – le respondió Jensen con una seriedad que hizo recular a la mujer - ¿De verdad, Sera te ha parecido que lo que se ha dicho ahí dentro ha sido con motivo de gastar una broma a los periodistas?

-       Vosotros dos… ¿estáis locos?... ¿Os dais cuenta de lo que habéis hecho?

-       ¿Decir la verdad, por fin? – le respondió Jared – No entiendo que hay de malo en eso.

-       ¿Que qué hay de malo?... Acabáis de pasaros por el forro una de vuestras clausulas de vuestro maravilloso contrato blindado. Eso… eso es motivo de despido.

-       Sinceramente Sera, a estas alturas y después de haber estado a punto de no contarlo, ¿tú crees que me importa?... ¿Crees que soy tan superficial?... Aunque la verdad – le lanzó un órdago - ambos sabemos que Supernatural es un manjar muy jugoso, tanto para ti como para la CW y dudo mucho que el rescindirnos contrato a mí y a Jay vaya a ser muy beneficioso para nadie. Créeme que en nuestro caso seríamos los menos afectados.

El teléfono de Sera sonó y tras descolgar y estar uno cinco minutos al teléfono, durante los cuales había prohibido que los chicos se moviesen de allí, los volvió a reclamar.

-       Pedowitz quiere hablar con vosotros. Por video conferencia. ¡Ahora!

-       Sin problema – dijeron ambos a la vez – vamos para allá.



Dos días después de ese bombazo que había invadido internet tanto a nivel redes sociales como a nivel prensa, ambos chicos estaban en una de sus caravanas esperando a que los llamasen para pasar a maquillaje.

Tal y como había vaticinado Misha, la CW, con su doble moral y haciendo uso de su nueva imagen más fresca, renovada y abierta, había sabido sacarle jugo a la nueva situación de la pareja, poniéndolos como ejemplo de cómo la gente que formaba parte de la CW eran personas ante todo humanas, en las que prevalecían sus sentimientos y el amor a sus parejas antes que cualquier otro interés puramente económico.

En su intento por aprovecharse de esa situación, habían hasta tenido las narices de proponerles hacer un reportaje sobre lo que había sido su experiencia durante el secuestro y de cómo debido a esto habían decidido romper esas barreras que hasta entonces ellos mismos se imponían.

Como era de esperar Jensen y Jared habían estado a medias entre reírse delante de su cara o llamar a sus abogados por la simple insinuación, por lo que finalmente la CW había desistido, al menos por el momento.

A nivel interno, los chicos habían sido tan claros con Pedowitz en su relación como este había sido con ellos a la hora de decirles que si no los despedía era por motivos puramente de rentabilidad, lo que les daba a entender que, o mucho cambiaban las cosas en la CW o así como la serie acabase tendrían que buscarse la vida en otra cadena más permisiva.

-  Bueno… siempre podemos irnos a la HBO. Seguro que Salíamos ganando – le había dicho Jared.

-  O a la CBS... o a la NBC. Será por cadenas, Jay.

-  Y si no…, tu puedes ir haciéndote un hueco en el mundo de la dirección, que sé que te vuelve casi tan loco como actuar, mientras yo te espero en casa haciéndote la cena – El castaño aprovechó para ponerse a horcajadas encima Jensen y empezar a besarlo?

-  ¿Tú de amo de casa?

-  Uhummm. ¿Por qué?... ¿Acaso no confías en mi?

-  Más bien en lo que no confío es en tu calidad culinaria – le dio un cachete en el culo aprovechando que este se había incorporado sobre sus rodillas para poder llegar a  besarle con más intensidad.

-  Vale… ahora me has ofendido.

-  También podríamos hacer otra cosa.

-  ¿El qué? – Preguntó el castaño con curiosidad.

-  Pues, podrías esperar a que me convierta en un director famoso como Woody Allen y entonces haría como él y te contrataría siempre como la estrella principal de mis películas.

-  Creo que no has puesto un buen ejemplo.

-  ¿Por qué? Woody es un director estupendo.

-  Porque entonces yo sería como Mia Farrow y al final te acabarías cansando de mí.

Jensen cambio su tono de voz y agarró al castaño por las mejillas.

-  Sabes que eso no pasaría nunca… ¿verdad? – A continuación acercó su boca a la del castaño y empezó a besarlo a un ritmo lento pero continuado, en el que no tardó en intentar acceder a su boca para poder explorarla como si esa fuese la única manera de calmar esa especie de sed que los secaba por dentro.

-  Uhmm… creo que con esto me lo has dejado bastante claro. Pero por alguna razón, últimamente me cuesta acordarme de las cosas, así que me parece que me lo vas a tener que recordar de nuevo.

-  Por si no lo recuerdas, tú aún me debes algo que me prometiste durante el viaje.

-  ¿El qué? – Le preguntó el castaño con curiosidad.

-  Algo que dijiste que me ibas a hacer cuando llegásemos a Arembepe.

-  La Virgen, te has acordado del nombre.

-  No me estás respondiendo Jay.

-  No lo sé… - en su cara se asomó una sonrisa curiosa y a la vez perdida - ¿qué es lo que te prometí?

-  Que me ibas a hacer el amor una y otra vez hasta dejarme sin sentido.

-  ¡Ahhhhh! Eso... Uhmmm… pues fíjate que lo había olvidado.

-  ¿Cómo has podido?... Te debería de dar vergüenza.

-  Desde luego que sí… Estoy completamente avergonzado.

-  ¿Crees que nos falta mucho para que nos llamen a maquillaje?

-  Uhmmm… no lo sé… ¿Por qué?... ¿Qué es lo que se te está pasando por la cabeza?

-  Pues… ya sabes…

El rubio estiró la mano hacia atrás y agarró algo que hizo que a Jared le diese un ataque de risa como hacía tiempo que no le daba.

-  No me lo puedo creer.

-  De la mano de Jensen colgaba un cartelito del hotel donde habían estado instalada su madre hasta hacía un par de semanas en el que se podía leer – No molestar –

-  Te dije que tarde o temprano me haría con uno de estos.

Sin decir más se levantó del sofá cama y se fue hacia la puerta, colgando el cartel por fuera mientras era incapaz de ocultar esa risa pícara que Jared adoraba.

-  Estás loco.

-  Lo sé… - el rubio se inclinó sobre Jared y al momento ambos estaban recostados sobre el sofá, repartiéndose besos y caricias y roces buscando una vez más recuperar todo el tiempo perdido. No sólo el del secuestro, sino el de todos esos años teniendo que privarse de tantas cosas y de tantos momentos por el simple hecho de aparentar - … estoy loco por ti y eso me hace ser la persona más afortunada del mundo.

-  Bueno… eso tendríamos que discutirlo, porque yo me siento igual que tú.

-  Por casualidad… ¿Hoy te he dicho en algún momento que te quiero? – volvió a repetir esa frase como cada día desde aquella primera vez en el hospital.

-  Pues mira por donde, hoy creo que no.

-  Pues entonces a parte de decírtelo – empezó a quitarle la ropa mientras el castaño empezaba a hacer lo mismo con la suya – voy a  tener que esmerarme y demostrártelo con todo mi empeño.

-  ¿Y si cada vez que me preguntes te respondo igual?

-  Pues entonces mi respuesta sería siempre la misma – A continuación lo agarró por el cuello y le susurró al oído – Porque nunca nada en esta vida hará que cambie lo que ahora siento por ti.

Jensen no pudo ver la sonrisa que había aparecido en el rostro del castaño. Una sonrisa amplia y sincera a través de la cual nadie que no conociese lo que ambos había pasado podría llegar a entender.

Habían iniciado un viaje cuatro meses atrás con la intención de dar un empujón a una rutina desgastante que los había superado y la adversidad les había enseñado hasta que punto eran el uno para el otro. Después de eso, ya nada más importaba. Así se acabase el mundo en ese mismo momento, lo realmente importante para ellos es que estaban juntos, como nunca pensaron que podían llegarlo a estar, aunque infinidad de veces lo hubiesen soñado. Y ya solamente por eso, merecía la pena haber pasado por todo aquello, por muy extraño que pudiese parecer, porque al fin y al cabo aquella experiencia, que hasta cierto punto los había hecho volver a nacer, les había dado pie a disfrutar y a amarse sin más ataduras que la de dos jóvenes que saben que nunca más podrían vivir el uno sin el otro.